El puente abarrota los restaurantes de la comarca

AROUSA

En la noche del martes fue imposible encontrar mesa libre para cenar

16 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

VILAGARCÍA | O la crisis bursátil provocada por la subida de las hipotecas es ficticia, o los arousanos y sus veraneantes decidieron reservarse para el puente del 15 de agosto y echar ese día la casa por la ventana, porque todos ellos salieron en tropel a la calle, pese a la lluvia, y a las diez de la noche era imposible encontrar un hueco en la mayoría de los restaurantes y mesones de la comarca.

Se entendía que pasara en Vilagarcía, que disfruta del ecuador de las fiestas de San Roque. Por eso no sorprendió encontrar abarrotada de comensales la plaza de la Pescadería, donde se celebra la afamada cita gastronómica Albarousa. De rebote, estaban también a rebosar todos los locales de picar de las inmediaciones.

Los más precavidos optaron por abandonar la ciudad a la misma hora que los más ilusos entraban con el estómago preparado, algunos en dirección a Cambados y otros, hacia Catoira. Pero no tardaron en darse cuenta de su error; al menos los restaurantes de carretera y los mesones a orillas del río Ulla estaban tan solicitados como los de Vilagarcía, y los clientes hacían cola en la barra esperando por una ansiada mesa en el comedor.

El tiempo, como ocurre siempre en Galicia, también tuvo su parte de culpa. Se podría pensar que la lluvia disuadiría al personal, pero no fue así, y la imposibilidad de cenar en las terrazas acortó con creces la capacidad de los bares y restaurantes. Pese a ello, los solicitantes esperaron pacientemente a que quedase un hueco libre en el que poder picar cualquier cosa. Para quemar los últimos cartuchos, porque después del 16 de agosto el verano ya agoniza.