Fiesta por partida doble. Mosteiro hizo coincidir ayer dos de sus celebraciones más importantes: la Feira Anual do Cabalo y la Festa da Carne do Potro. En la primera, los ganaderos de diferentes lugares reunieron a sus caballos en la exposición que se organizó para la ocasión. Los amantes del caballo pudieron ver los mejores ejemplares durante el concurso que se celebró por la tarde, compuesto por doce categorías: de raza gallega, de razas indefinidas, de potros según las edades, de pura raza española y árabe, de andadura gallega y de trote. Compradores y vendedores se dieron cita allí, como Antonio Martínez Rodiño, que junto con otros ganaderos, fundó esta fiesta. Los ganadores del concurso equino fueron galardonados con cuatro premios que oscilaban entre los 120 y los 30 euros, medallas y escarapelas incluidas.
Comilona en la arboleda. El hambre arreció entre los asistentes de la exposición de caballos, pero la comisión de fiestas ya había pensado en solucionarlo celebrando una comilona para todos los asistentes basada en la carne de potro. Hasta diez animales de leche se sacrificaron para elaborar raciones de carne, con patatas, pan y vino, a seis euros. Hacia las dos y media de la tarde resultaba imposible encontrar un hueco donde comer en las mesas. Peregrina Vallejo Agravo, de Meaño, ya lo había previsto y fue de las primeras en degustar este sabroso plato, con poca tradición en Galicia, pero que año tras año va adquiriendo mayores adeptos. «Ya vinimos el año pasado y nos encantó, lo preparan de maravilla», contó la meañesa. Todo ello, acompañado de la banda musical Azabache que tocó canciones de siempre y cumbias hasta bien entrada la tarde. El calor que provocó el vino entre los asistentes animó a algunos a echarse unos bailes.
Una cocina equilibrada. No es muy común comer carne de potro, pero resulta ser muy sana dada la alimentación y forma de vida de estos animales, que sólo comen hierba y leche materna. Joaquín Núñez Castro es el coordinador de la comisión de Nuestra Señora del Carmen, donde se incluyen las dos fiestas, y contó que consiguieron acabar con las existencias, sirviendo 600 kilos de carne y 70 empanadas de potro. Hasta bien entrada la tarde, cerca de 30 personas estuvieron atendiendo a todos los comensales y cocinando, además de potro, raciones de pulpo á feira y preparando embutidos de la zona.
La fiesta continúa. Durante la semana próxima se prolongarán las celebraciones de Mosteiro, con verbenas, pasacalles por el día y una capea de vaquillas el domingo 26. Este será el tercer año que se celebra y ya se ha ganado el éxito. Para la ocasión se instalará una plaza portátil con capacidad para 2.500 personas.