El Palomar
02 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Siempre resulta difícil volver a estudiar, pero los alumnos del nuevo taller de empleo de Cambados tienen ante sí una dura tarea. Primero porque volver a clase después de haber pasado años sin estudiar es difícil. Pero, sobre todo, porque empezar la formación en el mes de julio parece casi un delito. Cuando todo el mundo esté disfrutando de sus vacaciones, los alumnos de este centro estarán comenzando el nuevo curso escolar. Sin embargo, a las 48 personas que ayer asistieron a la presentación oficial del nuevo taller de empleo cambadés no parece importarles demasiado lo de volver a clase en pleno mes de julio. Hay que tener en cuenta que fueron elegidas entre cerca de doscientas para poder asistir a unas lecciones en las que, durante un año, recibirán la formación necesaria para poder reincorporarse al mercado laboral. Todas tiene más de 25 años y, alguna, roza incluso los 64. Ahora se prepararán para ser fontaneros, albañiles, carpinteros y jardineros. De la presentación oficial se encargó el concejal Luis Aragunde , quien disculpó al alcalde por no poder asistir al acto. Aprovechó su discurso para recordarle a los presentes la oportunidad que se les estaba ofreciendo, «espero que aproveitedes ao máximo este ano», aseguró. También, para destacar que «temos un proxecto moi interesante» y para advertir de que «imos facervos visitas periódicas para facer un seguimento». El edil reclamó, sobre todo, el respeto de los alumnos por la nueva plantilla de profesores y su total colaboración para poder sacar adelante todas las obras que hay previstas en el programa del centro. Eso sí, a cambio, ofreció toda la ayuda del Concello. A la presentación oficial asistió también Ramón Casares , director de la oficina de empleo de Cambados. No en vano el INEM ha sido el que ha ayudado al Concello a seleccionar a estos 48 alumnos. Por supuesto, que tampoco faltó el director del centro, Enrique Ferreiro , que aprovechó el acto para dar la bienvenida y felicitar a todos los presentes. Reiteró la oportunidad laboral que esto suponía para los participantes y les animó a sacar el máximo provecho de la misma. Animó también a las mujeres, que son mayoría entre el alumnado, a no tener miedo a la hora de aprender profesiones en las que, hasta ahora, los hombres eran mayoría. También pidió a los alumnos que, tras la formación, apuesten por montar sus propias empresas.