Homenaje a Martínez López

La Voz

AROUSA

FOTOS: VÍTOR MEJUTO

El cementerio de Carril, en Vilagarcía, fue ayer escenario de la ofrenda floral y el homenaje que se dedicó al intelectual galleguista Ramón Martínez López para celebrar el centenario de su nacimiento. Previamente, el pleno de la corporación de Boiro había nombrado al intelectual hijo predilecto del municipio en un acto en el que estuvieron representantes del mundo de la cultura como Isaac Díaz Pardo , Amancio Liñares o Elixio Villaverde , así como familiares del homenajeado. En el acto de Carril también estuvo el grovense Francisco Pérez Katelo , en representación del PG. El alcalde boirense, Xosé Deira , señaló en el acto que Martínez López, que paso el amargo trago del exilio, había vivido sólo para Galicia «pero non cunha paixón enfermiza ou alienante, senón demostrando e defendendo a universalidade da cultura galega», añadió. Pero como el urbanismo no entiende de homenajes, durante el acto se puso de manifiesto que en breve la casa natal de Ramón Martínez López, en Boiro, caerá bajo la piqueta porque en el solar se va a levantar un edificio nuevo. Entre los políticos presentes se dejó caer que, por lo menos, sería deseable que el nuevo inmueble conservase la placa que hace años el Concello colocó allí para recordar al homenajeado. La cultura no es cosa de mayores. Para adquirir un buen paladar cultural y saber disfrutar de la música, la ópera o el teatro es necesario trabajar el gusto desde bien pequeño. En Vilagarcía lo tienen claro y por eso el Concello ha organizado un ciclo de teatro infantil que se está celebrando en el auditorio de la ciudad. Ayer se subió a escena el grupo Trompicallo , que representó la obra Nadarín ante un nutrido grupo de niños y niñas. Y todo por el módico precio de dos euros. Con una jornada de puertas abiertas celebró ayer el centro de día Agarimo, situado en la avenida Rodrigo de Mendoza de Vilagarcía, su primer aniversario prestando un servicio tan necesario. Agarimo cuenta con 32 plazas disponibles, aunque hasta ahora tan sólo hay siete ocupadas y ofrece servicio de apoyo y atención a personas que lo necesitan. Los usuarios del centro, como Loli Fabeiro -en la imagen superior- disfrutaron de una jornada en la que, como siempre ocurre en Agarimo, ellos fueron los grandes protagonistas.