Hasta tres centrales, Fernando, Iván e Iglesias, se perderán el partido de esta tarde Gabriel Leis subraya que el tiempo para reaccionar se le está acabando a su equipo
13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l Arousa cierra esta tarde (16.30) en A Lomba la primera vuelta de la competición de Tercera División. Lo hace frente al Deportivo B en un encuentro que podría colocar al cuadro arlequinado con dieciséis puntos al cruzar el ecuador. Eso en el mejor de los casos, y si el equipo que prepara Gabriel Leis consiguiera su primera victoria como local de la temporada. En caso de perder, los vilagarcianos se mantendrán en el farolillo rojo de la clasificación y con un futuro bastante poco halagüeño. A día de hoy la mejor noticia para los aficionados del club de Vilagarcía es que hay hasta seis equipos involucrados en la pelea por la permanencia y que el margen entre todos ellos todavía es estrecho. Pero el final de Liga se acerca y el técnico es el primero en reconocer que la reacción debe ser inminente. De cualquier tipo según él, y que podría abarcar incluso al relevo en el banquillo. A Gabriel Leis se le empieza a notar con la moral baja. Algo normal, por otro lado, teniendo en cuenta todo lo que ha tenido que soportar durante la temporada. El Arousa comenzó la Liga en el campo de Fontecarmoa, después pasó al Manuel Jiménez y en los últimos encuentros ha regresado al campo de A Lomba. Todo este trajín se ha aderezado con la baja durante muchas semanas del único delantero puro con que cuenta el equipo y de numerosas ausencias en cada uno de los partidos a disputar. El de esta tarde, sin ir más lejos, no presenta ninguna novedad en este aspecto. Las bajas, en esta ocasión, se centran en la zona defensiva. Hasta tres jugadores no se podrán alinear hoy por diversos motivos y a ellos hay que unir a un Santos que todavía no está plenamente recuperado de su dolencia. Iglesias e Iván Renda, lesionados, no entran en la convocatoria, al igual que Fernando, que ha sido sancionado con un encuentro de suspensión por el comité de competición debido a la acumulación de amonestaciones. Poca agresividad El centro de la defensa, por lo tanto, vuelve a traer de cabeza a Gabriel Leis para enfrentarse, además, a un rival tan complicado como es el Deportivo B. Lo más notorio del asunto, sin embargo, es que más allá de las bajas, al técnico lo que realmente le preocupa es lo que puedan hacer los que salten al terreno de juego. El entrenador no duda en calificar a su plantel como un equipo «pasivo e sin agresividade», sobre todo en el juego aéreo. Y lo que le hace ser más pesimista con respecto al futuro es que ha detectado un problema generalizado en ese aspecto. A pesar de todo, Leis espera que, por una vez, las cosas le salgan bien a su equipo en un partido ante sus, cada vez más escasos, seguidores. Y lo cierto es que el entrenador tampoco le pide mucho a su plantel. El principal objetivo es evitar que se repitan los escandalosos errores defensivos que han costado tantos puntos a un equipo que se está empeñando en dar facilidades a los contrarios. Y si normalmente eso ya es un peligro considerable ante la mayoría de los rivales de la competición, el lastre sería casi insuperable en la cita de esta tarde, en la que el Arousa se medirá a uno de los mejores conjuntos de la competición: el Deportivo B se ha instalado ya en la zona noble de la clasificación y como cualquier conjunto filial ha ido de menos a más durante el campeonato liguero. Ahora está en plena racha y solamente perdió uno de sus nueve últimos partidos.