ENTRE LÍNEAS | O |
19 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EN FRANCIA hay un colegio en el que han prohibido los símbolos de la Navidad durante estas fiestas para no ofender a los musulmanes. Si seguimos así, en Europa dentro de poco ser cristiano será delito penado con cárcel. No será la primera vez en la historia, desde luego. En todo esto de nuestra relación con el islam hay quien está perdiendo los papeles. ¿Se imaginan que en un colegio de la comarca los niños no pudieran por estas fechas incluir en sus actividades de plástica la confección de un belén? ¿O que en música no les enseñen villancicos? Yo no. Por otra parte, ¿nos ofenden los musulmanes cuando celebran el Ramadán? Más bien no. No cuando lo celebran los que viven en nuestro país, pero mucho menos si somos nosotros los que vivimos en un país islámico. ¿Dejarían de comer carne de cerdo en los colegios de Arabia Saudí para no ofender a dos niños cristianos? Sería absurdo. Las convicciones religiosas, unas u otras, no ofenden. Es más, son un derecho constitucional. Tampoco conviene olvidarlo. xurxo.melchor@lavoz.es