Vecinos de la avenida de A Mariña denuncian daños por el deterioro del edificio del pub El Museo
AROUSA
?n el momento en el que cerró sus puertas, hace años, los propietarios del número 66 de A Mariña, el mismo que acogía el mítico pub El Museo, anunciaron la próxima construcción de una serie de oficinas. Desde entonces, el único avance que ha experimentado tal proyecto se limita a las ventanas del edificio, que han sido arrancadas, al igual que la techumbre, que brilla ya por su ausencia. Convertido por el desuso en un perfecto refugio para palomas, gaviotas y otros pájaros -sufrió un incendio intencionado en mayo- el estado del edificio de El Museo levanta ampollas entre los vecinos de los inmuebles colindantes, que ayer denunciaron públicamente los perjuicios a los que da lugar el penoso deterioro de la construcción. Suciedad en la vía pública, inundaciones por obstrucción de desagües y canaletas, que hacen las delicias de los polluelos de gaviota a la hora de aposentar sus reales traseros, y problemas de contaminación acústica forman parte de la nómina de quejas que se escuchan en A Mariña. Los vecinos entienden que los responsables del inmueble deben responder por este tipo de desperfectos, y remediar de inmediato la irrefrenable tendencia a la decadencia en la que se ha instalado el edificio. En el caso de que no lo hagan de motu propio, los demandantes creen que el Concello debe intervenir para lograrlo.