Las playas arousanas afrontan el mes de julio con la vigilancia bajo mínimos
AROUSA
El INEM aún no ha recibido la oferta de plazas para socorristas que dependen de la Xunta Los alcaldes temen que haya problemas para cubrir todas las plazas de vigilancia aún pendientes
05 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EN LA ARENA. Los concellos que disponen de playas con banderas azules no han tenido más remedio que hacer un esfuerzo para mantener vigilados esos arenales, tal y como exige el distintivo de calidad que en ellos luce. El retraso de los convenios de colaboración con la Xunta ha colocado en un brete a esos municipios. Muchos de ellos siguen también a la espera de los refuerzos para sus grumires. ?as playas de Arousa están huérfanas de vigilancia y servicios de socorrismo. Y eso pese a que el calendario indica ya, sin ningún género de dudas, que estamos en temporada estival. El primer mes tradicional de vacaciones estivales ya ha cumplido una semana, las playas están en su momento, y los servicios de emergencias siguen pendientes de una tramitación burocrática que este año se ha caracterizado por una desesperante falta de agilidad. La contratación de los socorristas y vigilantes para los arenales de la comarca está aún en pañales. Ayer, desde las oficinas del INEM de Vilagarcía y Cambados se reconocía que no habían recibido aún las convocatorias oficiales de plazas para las playas. Tienen previsiones, pero esos cálculos previos no permiten adelantar trabajo en el departamento de empleo. «Las ofertas esperamos recibirlas en los próximos días», decían ayer desde esos organismos. Allí no comentan el retraso acumulado este año en la convocatoria de estas plazas. El alcalde de O Grove, Miguel Pérez, reconoce que ese retraso es considerable, y que está ocasionando problemas en los ayuntamientos. En el caso de la península meca, se han destinado seis personas a controlar los principales arenales, pero aún faltan diez agentes más por llegar. «Habíamos pedido doce, pero nos han concedido diez», explicaba ayer el regidor. Los diez firmarán un contrato por tres meses. Las dudas El alcalde de A Illa, Manuel Vázquez, está satisfecho este año porque por fin, en el reparto de ayudas para la contratación de este tipo de personal, le han tocado cinco puestos de trabajo. El regidor isleño desvela, sin embargo, una preocupación: la de no encontrar gente dispuesta a ocupar esas plazas. También Miguel Pérez comparte ese temor. «La verdad es que no es nada fácil», sentenciaba ayer. No sobra la gente que disponga de la titulación exigida, y el hecho de que ahora sea obligatoria la presencia de socorristas en piscinas privadas comunitarias hace que la escasez de titulados se note mucho más. «Antes se encargaba de estas cosas la Cruz Roja, y siempre tenía a gente formada. Ahora, sacando a las personas que estuvieron en Protección Civil, poca gente más tiene la titulación que se exige», explicaba el regidor meco. Sin embargo, en las oficinas del INEM de la comarca no recuerdan que el pasado año hubiese especiales problemas para cubrir las plazas tanto de socorristas como de vigilantes. Pero José Ramón Casares, el responsable de la oficina de Cambados, reconoce que la de socorrista «es una profesión que realmente tiene salida». Un nicho de actividad que parece haber cobrado una gran vitalidad a lo largo de los últimos años.