«Aquí no hay quien viva» como modelo

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

En directo | Debate sobre la reforma del Estatuto de Galicia en el instituto Bouza Brey España es el edificio y las autonomías los pisos. Con este símil trataron de explicar PSOE, PP y BNG a los alumnos cómo ven ellos un estatuto para Galicia

24 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?ada más didáctico que una charla para neófitos. Hace meses que los medios de comunicación hablan de estatutos, nacionalidades y competencias y resulta que, a la hora de la verdad, pocos son los que tienen las ideas claras respecto a lo que supone cada uno de estos conceptos. El instituto Fermín Bouza Brey, de Vilagarcía, contribuyó ayer a esclarecer el asunto con una charla dirigida a sus alumnos, chavales de entre 17 y veintipocos años. Invitaron para la ocasión a los representantes de los tres grupos políticos del Parlamento de Galicia y que, al fin y al cabo, son los que se encargarán de elaborar la propuesta de reforma estatutaria. En la mesa de oradores había dos lucenses y un vilagarciano. El director xeral de Xuventude. Rubén Cela, por el BNG; la presidenta del Consello da Xuventude de Galicia, Loli Rodríguez, por el PSOE; y el presidente local y concejal del PP de Vilagarcía, Tomás Fole. Los tres acudieron a la cita sabedores de que se enfrentaban a un auditorio que lo que menos quería era oír otro de esos debates de plató de televisión. Así que hicieron un esfuerzo por evitar un discurso abstracto y preñado de cifras y filosofía política y bajaron a la arena buscando ejemplos prácticos y cercanos. Y qué mejor que la serie de mayor audiencia Aquí no hay quien viva para tratar de entender qué es eso del Estado y las autonomías y qué modelo debe regir la convivencia del país. En el BNG lo tienen claro. Aunque todos estén bajo el mismo techo, cada uno en su casa hace lo que quiere y no es cosa de que haya un Emilio de turno (Madrid) que se encargue de hacer la compra, imponer horarios y, en definitiva, gobernarle la vida a los inquilinos. El PSOE asiente, pero recuerda que el conserje (el principio de la solidaridad) debe estar para velar porque todos los vecinos tengan luz, agua y las escaleras limpias. ¿Y el PP? Cuando ya parecía que nadie del público se atrevía a intervenir, una estudiante de bachillerato lanzó la pregunta del millón suscitando los aplausos de sus compañeros: ¿por qué los populares se oponen a incluir el término nación en el nuevo Estatuto? Fole, que acudía al acto con intención más didáctica que partidaria, tuvo que lidiar el toro y justificó la defensa de la nacionalidad histórica frente al término nación para evitar el independentismo. Cela no se quedó callado. «Eu son nacionalista desde os 16 anos, e nunca fun independentista», le contestó. Cataluña y Maragall, como no, también suscitaron distintos puntos de vista en la mesa, pero en lo que sí coincidieron los tres ponentes fue en pedir una mayor implicación de los jóvenes en política, y con el Estatuto en particular, para evitar así el 72% de abstención del referéndum celebrado en 1980. Va mucho en ello. Desde el empleo hasta el horario de cierre de los pubs. «Ya sé que después de esta charla no vais a ir a Internet a bajar el Estatuto ni os lo vais a llevar a la playa, pero es muy importante que os informéis?», señaló Fole. «Yo sí», dijo un chaval. Al menos, queda la duda.