ENTRE LÍNEAS
22 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.PASARON años sin que nadie se acordara de cómo arrestaron al tío Paco. Sin que nadie recordara cómo lo torturaron los camisas viejas. Años en los que ninguna administración española homenajeó a los héroes que, como él, lucharon con la resistencia francesa contra los nazis. Un tiempo en el que nadie hablaba de los años que pasaron en los campos de concentración. Fueron décadas sin memoria. De olvido obligado. Incluso de vergüenza y de miedo. Pero ahora la memoria se rebela. Quiere recuperar su espacio. Hoy los olvidados son recordados, los arrestados son homenajeados, la verdadera historia es desenmarañada de la patraña. Es el momento de recuperar la verdad. De que los hechos sean conocidos en su cruel realidad. Un pueblo que no tiene memoria no tiene futuro. Y está condenado a repetir los errores del pasado.