El palomar El instituto Castro Alobre aspira al distintivo de centro de referencia en educación medioambiental por un programa que incluye senderismo, talleres y un aula del mar
09 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.A los profesores y alumnos del instituto Castro Alobre de Vilagarcía les duele salir en las páginas de sucesos por asuntos relacionados con el vandalismo que nada tienen que ver con el día a día del centro educativo. Por eso en esta mi amable columna, yo que conozco bien las actividades que se llevan a cabo en el centro para educar a los alumnos en el respeto al medio ambiente, les haré hoy un resumen de dichos programas, que por otra parte no son novedad alguna, ya que el centro es un clásico en iniciativas de este tipo. Ruta de senderismo Uno de los programas más interesantes es el que tiene que ver con una ruta de senderismo diseñada aprovechando el recinto escolar. Primero se llevaron a cabo plantaciones de árboles en los espacios verdes, hecho del que ya dimos cuenta en su día en estas páginas, pero si no lo recuerdan ya les refresco yo la memoria. Ahora, profesores y alumnos están elaborando un proyecto de senderismo, con una ruta de un kilómetro de largo. En su recorrido se irán mostrando las distintas especies de lo que ellos mismos califican como un bosque atlántico, con información sobre cada elemento. Otro grupo de alumnos del centro participan en un taller de medio ambiente en el que se están elaborando murales sobre el cuidado de la naturaleza y el respeto al entorno, murales que una vez finalizados serán expuestos en las paredes del propio centro educativo. Como no sólo del verde vive el hombre, el programa incluye también un aula del mar. Un grupo de estudiantes realizarán visitas a la playa Compostela para hacer un trabajo de campo sobre diversos aspectos relacionados con el mar, contando para ello con una unidad didáctica y una ficha como base para, entre otras actividades, hacer un estudio de la flora y fauna del litoral. El ambicioso programa incluye todavía muchas actividades más, como una visita a alguna de las islas del parque natural Illas Atlánticas, un taller de reciclaje, una exposición sobre los espacios naturales de Galicia y una charla sobre los principales problemas medioambientales. En todas estas actividades participa un abultado grupo de alumnos -112 en concreto- que estudian distintos cursos de secundaria y bachillerato, así como quince profesores. Todos los miércoles, de cuatro a seis de la tarde se reúnen para poner en marcha las iniciativas programadas, aunque dependiendo de las necesidades de cada actividad se les dedican más horas a lo largo del curso. Con este empeño de la comunidad educativa por potenciar entre los estudiantes la educación ambiental no es de extrañar que los profesores aspiren a obtener un galardón que les reconozca los esfuerzos hechos en este campo y así, el centro recabó ya la ayuda de distintos organismos -Concello de Vilagarcía, Delegación do Medio Rural y de Medio Ambiente- que valoraron de forma positiva el programa e incluso se plantearon la posibilidad de trasladarlo a otros centros educativos gallegos. Pero además se están haciendo gestiones para declarar al instituto centro de referencia en educación medioambiental.