Análisis
08 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?iguel Pérez fue el alcalde que ayer sacó más partido de la reunión mantenida por los regidores de O Salnés con Manuel Vázquez. Del conselleiro de Medio Ambiente arrancó, en concreto, 4,9 millones de euros para la construcción de la nueva planta depuradora. «Estamos pendientes de la cesión de los terrenos», dijo Pachi Vázquez. Y ese mismo argumento repitió luego el alcalde grovense, quien matizó, sin embargo, que Portos ya no puede tardar mucho en dar el plácet para que la depuradora ocupe el lugar en el que ahora está la planta de pretratamiento. Miguel Pérez está satisfecho. El proyecto de la depuradora, dijo, lleva ya un par de años redactado. «Y está bien hecho, bien dimensionado», argumenta el regidor. La planta, en la que se tratarán los residuos generados por el casco urbano de O Grove, está pensada para hacer frente a una población de 30.000 habitantes. Para hacer frente a otras tantas personas está pensada la depuradora de San Vicente. Así que, cuando las dos instalaciones funcionen, O Grove estaría en condiciones de depurar las aguas negras generadas por 60.000 vecinos, una cifra inalcanzable incluso en los meses de verano, cuando el número de residentes se dispara. Tras las últimas obras de alcantarillados y la instalación de puntos de bombeo realizadas por el Concello, la construcción de la depuradora de O Corgo colocaría al municipio casi en el cien por cien del saneamiento. Sólo quedarían un puñado de viviendas sin disfrutar del servicio. Pero el alcalde calcula que, más pronto que tarde, O Grove será un ayuntamiento que no verterá al mar nada que no deba ser vertido.