Dicha calificación obligaría a tener un mayor control sobre los sistemas de depuración Un estudio alerta sobre los altos niveles de contaminación a lo largo de su cauce
24 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.A instancias de la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa y de la cofradía de Cambados, la Universidad de Vigo realizó un estudio sobre el nivel de contaminación del cauce del Umia, con el fin de determinar el grado de aportes orgánicos y de hidrocarburos que soportan sus aguas. Se hicieron cuatro muestras, desde el nacimiento del río a su desembocadura, y los resultados de los análisis químicos no pueden ser más desalentadores: los fosfatos detectados superan el límite establecido para la vida de los salmónidos y para la calidad del agua de consumo humano. Las muestras se recogieron en un día lluvioso del mes de noviembre, cuando la contaminación está más diluida, por lo que se supone que en días secos la concentración sería todavía mayor. Se recogieron muestras en cuatro puntos: antes de Caldas, después del casco urbano, en Baión y en Pontearnelas. Los vertidos más fuertes de materia orgánica y fosfatos se concentran en el núcleo urbano de Caldas, pero se mantienen después, de tal manera que a lo largo del cauce no consiguen recuperarse los niveles por autodepuración. Pérdida de salmónidos Esa elevada concentración de materias extrañas y nocivas tiene, como principales consecuencias, una pérdida de la biodiversidad, la sustitución de especies muy sensibles como los salmónidos -salmones, truchas o reos- por ciprínidos -escalos o carpas-, más tolerantes, y el encarecimiento de los sistemas de depuración para el consumo humano de las aguas. Supone, por último, la disminución de los bancos marisqueros, afectados por la contaminación que arrastran las aguas del Umia. El estudio le sirve a la Plataforma para pedir que, de una vez por todas, se modifique la política medioambiental en Galicia, y solicita al Gobierno autonómico que tome de una vez por todas las medidas que «polo de agora non se tomaron». Xaquín Rubido se ofrece a establecer un diálogo con la Administración en busca de soluciones que permitan atajar este problema antes de que sea demasiado tarde. Propuestas Como primer paso, la Plataforma ofrece una serie de propuestas; la primera, que se declare al río Umia zona sensible en el marco de la directiva de aguas residuales, lo que obligaría a ser mucho más rigurosos en los sistemas de depuración. Xaquín Rubido precisó que no se trata de cerrar ninguna empresa, sino de tomar medidas para evitar los vertidos industriales. En relación a la elevada concentración de vertidos urbanos en Caldas, Rubido indicó que la depuradora de aguas databa de los años ochenta y que llevaba tiempo sin funcionar porque nunca se habían preocupado de su mantenimiento. Dijo que no era el único sistema que funcionaba mal en la comarca, y nombró también la de Catoira.