El primer diagnóstico, a falta de la resonancia, detectó una rotura del ligamento cruzado La ausencia del base y los problemas de Gustavo dejan al Inelga Cefrico en un trance delicado
06 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?os por uno. Dos acciones de Marco Antonio, el base del Estudiantes de Lugo, han puesto al Inelga Cefrico en un trance muy delicado. El primer encontronazo ha dejado un tobillo inflamado a Joseba Aramburu, que impedirá al pívot participar en las primeras sesiones de entrenamiento de la semana. Más grave, sin embargo, fue el segundo incidente. Marco frenó de mala manera un contraataque de Javi Llorente, que terminó en el suelo y ya no pudo reintegrarse al juego. Lo que ya en Fontecarmoa tenía mala pinta, parece plasmarse en toda su gravedad. A falta de una resonancia magnética que confirme el diagnóstico del traumatólogo en su primera exploración, las noticias no son nada buenas. El ligamento cruzado parece estar roto, además de que tanto el lateral como el menisco podrían estar afectados con lo que la cosa está clara: lo más probable es que el base se pierda lo que falta de temporada. De hecho, el jugador ya se ha hecho a la idea y ha expresado a su entrenador su intención de ser intervenido quirúrgicamente en Madrid, con un cirujano de su confianza. Javi Llorente tiene previsto desplazarse ya esta semana a su domicilio paterno en León. Tito Díaz reconoce que la ausencia del director de juego, una de sus apuestas para esta temporada, es todo un palo porque además Llorente parecía estar ahora en un momento especialmente dulce de juego. «Perdemos al base y al escolta titular», apunta el entrenador del Inelga Cefrico. Y es que, tras la marcha de Borja Pérez, el técnico había apostado por jugar muchos minutos simultaneando en la pista a Llorente y a Javi Puñal. Además, el plazo para incorporar a jugadores de la EBA ya finalizó, con lo que en caso de llegar algún refuerzo este tendría que proceder de equipos de categorías superiores. Por otro lado, el mercado tampoco depara demasiadas oportunidades para un puesto especialmente delicado. La situación se complica todavía más para el Inelga Cefrico por la situación de Gustavo. La lesión en la espalda del capitán le impidió participar en el encuentro del pasado sábado frente al Estudiantes y Díaz confía en que, al menos, esta tarde se pruebe para saber si estará en condiciones de echar una mano en el encuentro del sábado ante el Lan Mobel. La enfermería del Inelga Cefrico, tan poblada como de costumbre en una temporada especialmente torcida, se completa con la presencia de Richi Santos y de Manu Fernández, que se lesionaron la semana pasada en sus tobillos y, a pesar de que entraron en la convocatoria para el sábado, no estaban en plenas condiciones.