Vivir pendientes del cielo

La Voz M. S. | VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | Una vivienda que hace aguas en O Grove El BNG llevó ayer a pleno los problemas de inundaciones que un vecino del Camiño Vello de Ardia tiene en su vivienda a raíz de unas obras de asfaltado en el año 2004

26 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?Llevo 22 años viviendo aquí y nunca tuve problemas». Sin embargo, para Manuel Fernández los quebraderos de cabeza comenzaron en la primavera del año 2004, cuando el Concello asfaltó el Camiño Vello de Ardia, que discurre al lado de su vivienda. Desde entonces, Manuel y su familia viven pendientes del parte meteorológico. Cada vez que la lluvia aparece sobre O Grove, su vivienda se inunda. «Antes se me llenaba de agua la barbacoa. Eso lo arreglaron, pero ahora, cada vez que llueve, se me inunda el garaje», explica. Según este vecino, todo se debe a que el asfaltado de la carretera no respetó la rasante, de modo que quedó un desnivel hacia su vivienda que origina las inundaciones. Todo se agravó, además, con la construcción de una vivienda vecina, cuya pendiente desvía también las aguas hacia los muros de la casa de Manuel. Para este grovense, la solución sería que el Concello, y con él la empresa que pavimentó el camino, bajen el nivel del asfalto para respetar la rasante. De esta manera, las aguas se irían hacia la parte baja del vial de forma natural. Desde que el propietario de la vivienda se dio de bruces por primera vez con el problema, comenzó su peregrinación hacia el Ayuntamiento para intentar que le resuelvan esta deficiencia. Sin embargo, según cuenta, todos sus esfuerzos fueron infructuosos. «Siempre me dicen que me lo van a arreglar, pero el problema sigue ahí, y no me dicen cuándo ni cómo». Por el momento, todos los « cómos » que le propusieron no le convencen: «Yo no quiero una alcantarilla delante de mi casa, ni tampoco quiero una rejilla que se llena de tierra y se atasca», argumenta. No es éste el único problema que tiene Manuel Fernández. Las obras de ensanche y asfaltado del Camiño Vello dejaron un poste del tendido eléctrico en medio y medio de la vía. Sin embargo, ésta no es la situación que más le preocupa, puesto que Fenosa se comprometió a retirarlo y confía en que cumplirá su palabra. No obstante, sí está muy enfadado con el alcalde, puesto que, después de casi dos años, todavía no ha solucionado el problema de las inundaciones en su vivienda. Manuel pide una salida que evite que su casa se llene de agua cada vez que caen cuatro gotas, porque no hace ni quince días que ocurrió por última vez. «Llegué a casa y tenía todo lleno de agua otra vez. Al día siguiente, volví otra vez al Ayuntamiento». Su indignación llegó ayer al pleno de O Grove a través del Bloque Nacionalista Galego, que presentó un ruego para intentar que esta situación se solucione.