Reportaje | A punto de concluir las obras del museo de la conserva Faltan pocos días para que el municipio recupere un pedacito de su historia. La remodelación de la fábrica Goday hará posible este homenaje a la tradición conservera
17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?os operarios ultiman estos días las obras de la primera fase del que será el museo de la conserva de A Illa. Cuando estos trabajos finalicen se habrá reconstruido un trocito de la historia del municipio. Una historia muy vinculada al mar y, desde la segunda mitad del siglo XIX, a la industria conservera. La que según muchos autores fue la primera fábrica de este tipo en Galicia, producto de la iniciativa de los empresarios catalanes -la antigua fábrica de Goday-, está en proceso de recuperación. En pocos días, estas instalaciones estarán listas para albergar el museo de la conserva de A Illa. El edificio, que se encuentra en las inmediaciones de la casa consistorial, se ha remodelado intentando mantener la mayor fidelidad posible al original. El entramado de madera del techo es nuevo, pero se ha reconstruido según el modelo antiguo. Del mismo modo, se han conservado las columnas de fundición y las mesas de trabajo originales. Estos días se está adecuando el suelo de la nave, que será de hormigón para emular al que tenía cuando la empresa estaba operativa. También se están instalando los equipos informáticos, que dispondrán de pantallas táctiles a través de las cuales los visitantes podrán visualizar más información sobre la industria conservera. Hasta el momento, se han invertido en el museo de la conserva, con cargo al programa europeo Interreg, 302.000 euros. A la obra realizada y a la maqueta se han destinado 205.000 euros. Mientras, en los equipos informáticos se han gastado 97.000 euros. Cuando finalicen estos trabajos, A Illa podrá abrir estas instalaciones que funcionarán como museo. Además del espacio en sí, recuperado como en su momento original, otros elementos glosarán en el interior de la nave la tradición conservera de la comarca de Arousa. Así, recibirá al visitante una maqueta de la ría, en la que se destacarán los enclaves que en su día, tanto en O Salnés como en Barbanza, fueron determinantes en la evolución de la industria conservera. Del mismo modo, el proyecto prevé también que se expongan en el edificio algunas fotografías del trabajo en la época. Pero sin duda uno de los mayores tesoros del museo serán las máquinas. Una de ellas es una máquina de vapor que en este momento se está exponiendo en Vigo, dentro de una muestra que la Fundación Barrié de la Maza ha dedicado a la historia de la industria gallega. Esta pieza volverá a principios de año para ocupar su lugar original e integrarse en el museo de la conserva. Al mismo tiempo, volverán algunas latas originales en las que la conservera comercializaba sus productos.