Análisis | La duodécima jornada de Liga La noticia saltó en A Lomba. El conjunto arlequinado venció otra vez en un partido que se presumía definitivo para la suerte del equipo y, probablemente, del entrenador
14 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?os meses han tenido que pasar para que la alegría volviera al vestuario del Arousa. Ocho jornadas en las que la situación ha dado un giro completo. De pasar de pensar a intentar pelear por clasificarse para la fase de ascenso, el encuentro del domingo se convirtió casi en primordial para eludir el fantasma de tener que luchar por evitar el descenso de categoría. El equipo de Milucho ganó al Viveiro y, sobre todo, dejó claro la diferencia que hay a día de hoy entre un equipo que peleará por no descender y otro, el local, que da la sensación de estar bloqueado. El Viveiro pecó de todos los errores que han llevado al Arousa a la delicada posición en la que se encuentra, con los errores defensivos como elemento que hacen imposible pensar en puntuar. Tras aprobar el primer examen, al Arousa le queda ahora pasar la reválida. La situación de los de Milucho ha mejorado ligeramente, probablemente más en el ánimo del equipo que en la clasificación, pero el siguiente compromiso se presenta como otra amenaza. El cuadro vilagarciano visita este fin de semana al Caselas, un invitado de última hora a la categoría y que está pagando la planificación acelerada. Una derrota en Salceda volvería a abrir la caja de los truenos en un equipo que tiene su mayor problema en la indefinición que lo rodea. Por lo que respecta al Céltiga y al Vilalonga, la mejor noticia es que no hubo noticias. Quiere decir esto que tanto unos como otros mantuvieron su feliz dinámica en el campeonato. Ocho jornadas invicto Los de A Illa ganaron al Rápido de Bouzas a domicilio y acumulan ya ocho jornadas consecutivas sin conocer la derrota. Lo hicieron siguiendo su guión habitual: con esfuerzo colectivo y con un gol en los últimos minutos de José. El goleador del Céltiga ya acumula siete tantos. El primero lo marcó Nacho al poco de saltar al terreno de juego con un lanzamiento de falta marca de la casa. El Vilalonga, por su parte, ofreció toda una exhibición ante el Deportivo B. El equipo que prepara Pablo Díaz tuvo oportunidades de sobra para que el filial coruñés estrenara su casillero de derrotas. Las más claras: una de Saúl que desbarató de manera increíble Mackay sobre la línea de gol, y el penalti que Lozano lanzó y repelió el poste. Con veintiún puntos, el cuadro celeste sigue teniendo a tiro de piedra la tercera posición, que ahora ocupa el Laracha. El siguiente rival de los de Pablo Díaz será el Viveiro. El Céltiga, mientras, disputará en el Salvador Otero un interesante encuentro ante un Alondras que también está realizando una temporada muy completa. El conjunto de Manolo Núñez cuenta ya con diecinueve puntos y observa desde la lejanía las posiciones más peligrosas de la clasificación cuando se va a entrar ya en el último tramo de la primera vuelta. A cuatro puntos solamente de las plazas que darían acceso a la fase de ascenso.