¿Placeres gastronómicos a bordo?

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

AROUSA

En directo | La otra cara de la Volvo Ocean Race Un nutricionista y un miembro de la tripulación del actual líder de la vuelta al mundo desvelaron ayer algunos secretos de cómo se alimentan durante la competición

10 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La vida a bordo de un buque de la Volvo Ocean Race está exenta de cualquier comodidad, por lo que la gastronomía no iba a ser una excepción. Ayer, dos miembros del Ericsson, actual líder de la competición, desvelaron algunas de las incógnitas relacionadas con la dieta en un Formula 1 del mar. El equipo sueco cuenta con Matti Notlind, que se autodefine como «un médico nutricionista un tanto maniático y loco», y con un chef «muy preocupado por comer de una forma muy equilibrada». Notlind, junto con el australiano Tom Braidwood, Tommy, fueron los encargados de despejar cualquier duda sobre la alimentación. En el Ericsson se sigue una estricta dieta basada inicialmente en tres cuartas partes de vegetales y un cuarto de proteínas. El porcentaje proteínico se va incrementando paulatinamente a medida que se aproxima la fecha de la salida de la competición, dado que una vez se echen a la mar los participantes pueden tener déficits de este aporte. En este punto, Notlind matiza que se tiene que tener en cuenta el hecho de que «en la tripulación hay diez personas, por lo que hay que adaptar los regímenes a cada uno de los componentes del equipo». Apunta que en una embarcación se tiene el problema añadido de que «no hay donde refrigerar la comida», por lo que se opta por alimentos liofilizados, snacks y barritas energéticas o de chocolate. En cualquier caso, el principal nutriente es la comida liofilizada -productos deshidratados que para su preparación sólo precisan mezclarse con agua y calentar-. A pesar de que esta es la base, la dieta varia en función de la temperatura ambiente: «En zonas de clima frío, el régimen se refuerza con chocolate o barritas energéticas, mientas que en los tramos con clima cálido se opta por frutas tropicales y similares». Seis comidas Tras aclarar que cada tripulante tiene que hacer diariamente seis comidas, Tommy matiza que tres son en plato con productos liofilizados y las restantes a base de snacks. «Se trata de alimentar el cuerpo todo el tiempo», señala entre risas el australiano. En relación con las dietas, Braidwood incide en que «la gente con más grasa corporal perderá más peso que la que tenga menos». Recuerda que, en una regata, llegó a perder una docena de kilogramos «porque nos quedamos sin snacks durante una semana». Otra de las cuestiones a tener en cuenta es el agua. Dado que se busca acarrear con la menor cantidad de peso, los equipos llevan un aparato para desalinizar el agua del mar. Una bolsa de quinientos gramos de productos liofilizados se convierten, al añadírsele el líquido, en seis kilos de comida apta para el consumo humano. En cuanto a las necesidades de agua, Matti Notlind mantiene que, mientras en las zonas frías se deben ingerir tres litros, en las cálidas la cantidad se tendría que llegar a multiplicar por tres o, incluso, por cinco, «pero eso es básicamente imposible». Y es que «hay que controlar cuanto magnesio e hierro hay en el agua, porque en la prueba se acelera el proceso de oxidación en el organismo». Pero, ¿tiene buen sabor la comida a bordo? Las respuestas son contradictorias. Mientas un antiguo miembro del Ericsson, francés para más señas, pone cara de asco, Braidwood afirma que sí, aunque reconoce que «cuando llegas a puerto, el puerto te pide cosas como hamburguesas y pizzas, pero el cuerpo no lo tolera, porque no está habituado». Preparación física Junto con la dieta, otro de los aspectos cruciales en la puesta a punto de la competición es la preparación física de los regatistas. En el Ericsson, los entrenamientos comenzaron en mayo y se incide sobre todo en el tono muscular: «Entrenamos seis de cada siete días (...). Al principio, levantamos pesas cuatro días a la semana y dos los dedicábamos a la natación. Cuanto más cerca está la salida, hay que nadar más y hacer más gimnasia, al tiempo que se van relegando las pesas», aclara Notlind.