Reportaje | El problema de las inundaciones en Cambados El desbordamiento de las alcantarillas provoca que muchos vecinos tengan que estar pendientes del cielo. Si llueve demasiado, sus viviendas volverán a anegarse
24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?endientes del cielo. Así viven desde hace semanas los vecinos de la calle Sevilla o de la avenida de O Pombal. Saben que en el momento en que el agua comience a caer con demasiada fuerza sus viviendas volverán a correr el peligro de inundarse. Y saben también que, mientras no se busque una solución, nadie podrá evitar que el agua moje todas sus pertenencias. La pesadilla de estos cambadeses comenzó hace dos semanas. Entonces una tromba de agua inundó buena parte del casco urbano y provocó los primeros desperfectos en sus viviendas, llegando incluso a llenar de preservativos usados al interior de una de estas casas. El equipo de gobierno justificó lo sucedido escudándose en que había llovido demasiado y en que el sistema de alcantarillado estaba sin limpiar después del verano. Se ofreció también a abrir nuevos aliviaderos. Sin embargo, no han pasado ni diez días antes de que la situación se repita. El pasado viernes por la noche, los residentes de estas calles tuvieron que volver a vestir las botas de agua para destapar alcantarillas, colocar barreras y hacer todo lo posible porque el agua no volviera a entrar en sus viviendas. Eran las once de la noche y, en sólo diez minutos, la calle Sevilla y la de O Pombal se volvieron a convertir en verdaderos ríos que no dejaban ver el fondo. El cese de la lluvia A los lugares afectados se desplazaron efectivos de Protección Civil pero, salvo quitar las tapas de las alcantarillas, poco más pudieron hacer por ayudar a los afectados. En muchos casos, las arquetas desbordaban en lugar de tragar el agua acumulada en los viales, mientras los vecinos veían desesperados como se iban a inundar sus casas sin que pudieran hacer nada por evitarlo. En varias viviendas tuvieron que volver a recurrir a los cubos y, al final, sólo el cese de la lluvia evitó que los daños fueran mayores. Situación insostenible Lo peor de esta situación es que no parece que vaya a tener una rápida solución. Aunque el Concello se ha ofrecido a realizar obras de mejora en algunas zonas, lo cierto es que muchos de los afectados ven que por delante les espera un duro invierno. A partir de ahora, vivirán pendientes del cielo porque saben que en cuanto llueva más de lo necesario, las alcantarillas volverán a desbordarse y a llenar de aguas residuales sus pertenencias.