El palomar Estrenamos museo. También va del buen beber y también es en Cambados, pero distinto a los demás. No hay excusa para perdérselo. Este mes abre todo el día, y gratis
09 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Una vez que ya lo visitaron los cabaleiros y la comitiva albariñense, ya podemos visitar más tranquilamente el nuevo -que no sabemos si último- museo de Cambados. Se trata del Museo das Rutas do Viño, instalado en el pazo de Torrado, que presenta un formato vanguardista e innovador que, según cuentan desde el Concello, no ofrece ningún otro centro de enoturismo de la Unión Europea, nada más y nada menos. Y para que ningún cambadés o no cambadés se pierda la ocasión de verlo -que por allí son muy acogedores-, el Ayuntamiento ha decretado un par de semanitas de jornadas abiertas para que todos podamos disfrutarlo, sin pagar un euro. No les voy a hablar ahora de la Festa Europea do Viño que comienza hoy en Cambados. Ocasión habrá. Me pongo en plan planetario porque las nuevas instalaciones ofrecen amplia información sobre la oferta turística y vitivinícola no sólo de Galicia sino también de otras latitudes, ilustrando al visitante sobre las rutas visitables, los territorios productivos, las denominaciones de origen y alguna cosa más. Italia, Francia y Grecia merecen espacios de honor, aunque no falta un repaso a la producción de África, América y hasta de Oceanía. Y contado con todo lujo de detalles: vídeos digitales, pantallas de plasma, pantallas táctiles, hologramas... aunque lo de los hologramas no sé yo si se va a entender muy bien. Tan innovador es el sistema que se ha utilizado para retratar a los escritores de la «sala de los ilustres» que hay quien piensa que mejor le irían a Cabanillas y Valle-Inclán un retrato convencional. Pero no queda ahí la cosa. El museo también cuenta con sala de catas y taller sensorial incluido y pronto va a albergar -todavía faltan los arreglillos de última hora - la sede del Capítulo Serenísimo y la sede histórica del Consello Regulador Rías Baixas. Ya saben que la otra sede, la que importa, se la llevaron para Pontevedra, en fin. Así que Cambados está de estreno y lo hace recuperando uno de los inmuebles más significativos de su patrimonio histórico artístico. Ahora toca sacarle provecho.