Tras la venta del antiguo campo de fútbol, en A Merced sólo queda espacio para que estacionen once autobuses y cerca de una veintena de vehículos. El municipio se queda así sin uno de sus mayores explanadas de aparcamiento, que era precisamente en verano cuando más se utilizaba. La policía ya había previsto que los autobuses que no dispongan en esa parcela de espacio, pueda utilizar la explanada de Tragove, dónde sigue habiendo sitio suficiente para este tipo de vehículos. En cuanto a los turismos, los agentes han creado una nueva línea de aparcamientos en paralelo con el nuevo paseo marítimo. Es aquí dónde tendrán cabida mayor número de vehículos ya que, según las estimaciones de la policía, entre la avenida Pombal y la Ribeira de Fefiñáns habrá espacio para más de un centenar de coches. El sargento cambadés explica que todas estas iniciativas se han puesto en marcha para garantizar una mayor fluidez del tráfico. Al mismo tiempo, también se trataba de buscar nuevos espacios de aparcamiento con los que paliar la desaparición de A Merced y acabar con parte de los problemas de aparcamiento que hay en el municipio.