El origen del plan parcial de O Montiño se encuentra en un convenio urbanístico que firmaron el Concello de Vilagarcía y la familia propietaria de los terrenos en el momento en el que se redactó el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) que está actualmente en vigor. Este acuerdo urbanístico permite unos volúmenes de edificación que Patrimonio considera excesivos y que deberían ser reordenados siguiendo dos criterios: de un lado, evitar los efectos de pantalla visual sobre el castro y, por otro, alejar las edificaciones más próximas al yacimiento. Ambas medidas no entran en colisión con lo que el propio Ayuntamiento ha afirmado que desea para el castro. No en vano, el lugar está siendo excavado con la vista puesta en la creación de un museo arqueológico. El plan parcial permite edificar bloques de bajo, tres plantas y bajo cubierta. La densidad sería de sesenta viviendas por hectárea con una edificabilidad máxima de 0,8 metros cuadrados por metro cuadrado.