La pesca genera la mayoría de jornales

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Análisis | El oro de la estiba

18 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?a caída de las descargas de pesca congelada en los muelles de Vilagarcía supone un duro varapalo para los intereses portuarios en dos sentidos. Por lo que respecta a los trabajadores, es este tipo de mercancía, básicamente compuesta por túnidos, la que genera la mayoría de los jornales de los estibadores. La mejor prueba de ello puede rastrearse en los resultados del 2000, el año en el que el centro frigorífico inició su andadura en el muelle de Comboa. El volumen de congelados experimentó entonces un crecimiento que, pese a las expectativas creadas por Cefrico, no volvió ya a repetirse. El tráfico de la pesca creció, concretamente, un 19%, llevando con él en volandas a los jornales, cuyo número se incrementó un 22%, redondeando una cifra total de 18.363. Los datos indican que durante el 2000 hubo una media diaria de 74 estibadores en los muelles vilagarcianos. Cuatro años después, el trabajo brilla por su ausencia. Puerto sin ingresos La situación es nefasta para los estibadores, pero no es mejor para la Autoridad Portuaria, cuyo negocio en estas circunstancias es prácticamente nulo. La institución percibe una serie de tarifas en concepto de ocupación de muelles cuando un buque opera en Vilagarcía. Pero si la mercancía llega por carretera, como está sucediendo con la pesca, esos ingresos no existen. De esta forma se pervierte el sentido de la comunidad portuaria y se pierde la razón que justifica la propia implantación de empresas en sus terrenos.