El ministerio público instó al juzgado a que clausure definitivamente el Club Xanadú de Poio La acusación pasó de solicitar tres años para los procesados a pedir penas que suman 28 y 31 años
11 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?ue un jarro de agua fría para las defensas y toda una lección de estrategia judicial por parte del fiscal. Hasta ayer sobre las cabezas de Ramón López López, Eduardo Silveira Trópico y Norma Beatriz de Asís pendía una petición de condena de tres años de prisión por un delito relativo a la prostitución en concurso con otro contra los derechos de los trabajadores, pero al abandonar la sala del Penal número uno la solicitud de la acusación se había elevado hasta los 31 años de prisión en el caso del primero de los tres procesados y hasta los 28 para sus compañeros de banquillo. El fiscal esgrimió que, a la vista de la prueba practicada, entendía que los encausados eran autores de siete delitos relativos a la prostitución y, en el caso concreto de Ramón López, uno más contra los derechos de los trabajadores. La intervención de la acusación no se limitó a esta modificación. De hecho, y tras pedir que se inhabilitara a los imputados para ejercer cualquier actividad comercial o mercantil, instó al tribunal a que ordenara la clausura definitiva del club Xanadú de Poio, lugar donde supuestamente se produjeron los hechos enjuiciados. Los cambios cogieron por sorpresa a las defensas. Las abogadas de los imputados sostuvieron que el fiscal se había excedido y que nada justifica tal modificación. Además, mantuvieron que tal proceder generaba indefensión a sus clientes. El fiscal, por el contrario, argumentó, haciéndose eco de la doctrina constitucional y del Supremo, que la legislación permite reformar el escrito de acusación siempre que sirva para concretar el objeto del procesamiento. Añadió que no varió los hechos esenciales que inicialmente imputaba a los encausados, al tiempo que el cambio de tipología es posible si existe analogía entre lo que inicialmente se sostenía y lo que finalmente se solicita. Siete víctimas Concluyó precisando que durante la celebración de la vista oral consideraba acreditado que existieron siete mujeres que fueron víctimas de los delitos, al tiempo que reiteró que los tipos penales no sufrieron alteración alguna. De este modo, sostuvo que Ramón López estaba de acuerdo con una persona en Brasil que era la que se encargaba de contactar con mujeres en precaria situación económica. De este modo, a las víctimas potenciales supuestamente se les ofrecían una serie de condiciones económicas para ejercer la prostitución en el club Xanadú y devolver la deuda generada por el pago del billete de avión. Sin embargo, matizó que tales condiciones no se cumplían posteriormente. Aclaró, asimismo, que Norma Beatriz y Eduardo Silveira eran los encargados de controlar a las brasileñas colaborando activamente con el otro procesado. Puntualizó, por último, que en esta situación se encontraban siete mujeres de las 29 que se encontraban en el local de Poio.