Más de un centenar de pesqueros de la ría se dieron de baja el año pasado

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

Sólo se matricularon 15 barcos, frente al alto número de desguaces o cambio de actividad Los datos de Capitanía Marítima son un claro reflejo del negro futuro del sector

24 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La contaminación, los precios, la escasez de producto y la competencia exterior son los principales enemigos con los que tiene que lidiar la pesca. Como cada día resulta más difícil subsistir en el sector, los jóvenes se buscan salidas laborales al margen de la actividad a la que se dedicaron sus padres. Son argumentos que a nadie le resultan nuevos en la ría, pero que ganan consistencia si se avalan con números. Y esos datos los tiene Capitanía Marítima, que en el balance de actividad del año pasado constata que el número de barcos pesqueros que se dieron de baja en la actividad superan con creces los que asumen el riesgo de iniciarse en el sector. Así, de las 304 embarcaciones matriculadas el año pasado, 246 se construyeron para actividades de recreo y 36 para trabajar en las bateas. Para dedicarse a la pesca, las altas son casi anecdóticas, con sólo quince embarcaciones en toda la ría de Arousa -once se matricularon en Ribeira-. Por el contrario, en ese mismo periodo 118 barcos que se dedicaban a la pesca se dieron de baja, 64 para cambiar de actividad -en su mayoría para recreo- y 65, directamente para desguace.