Crónica | Pleno de presupuestos en Pontecesures Las cosas se ven de diferente manera desde una mayoría que garantice que las propuestas van a salir adelante. Se discute, sí, pero de un modo muy distinto
27 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?uele decir un amigo que en la oposición hace mucho frío. Debe ser verdad. En Pontecesures, al menos, se deja notar, y mucho, la nueva mayoría de la que disfruta el gobierno. Por supuesto, esto no significa que el debate haya cesado. Las discrepancias continúan, pero la oposición se expresa desde la convicción de que sus reproches caerán en saco roto, y los grupos que forman el tripartito argumentan desde la seguridad que da la suficiencia de los votos. Ésa es, a grandes rasgos, la escena que dibujó la sesión plenaria del viernes en Pontecesures. Una sesión en la que el gobierno local pudo al fin aprobar los presupuestos del año 2004 y las dedicaciones exclusivas para el alcalde y la nueva concejala de Urbanismo, Maribel Castro. Precisamente el de las exclusividades fue un tema que no gustó nada a la oposición de PP y PSOE, que llegó incluso a hablar de la «compra de un voto». Pero si van a ser el alcalde Angueira, del BNG, y Maribel Castro, de Independientes por Pontecesures, quienes disfruten de la exclusividad, fue el concejal de ACP, Luis Sabariz, quien salió peor parado de las críticas de la oposición. Le reprochan que haya apoyado las dedicaciones de cargos cuando en el anterior mandato había defendido lo contrario. Al final, Sabariz tuvo que aclarar que «yo no voy a tener la exclusividad». Cuando se procedió a la votación, el sí de los cinco ediles del gobierno -faltaba un concejal del BNG- se impuso a los tres de la oposición -dos representantes del PP estaban ausentes-. Siguió el debate de presupuestos. La concejala de Facenda, Ana Portas, comenzó advirtiendo que se trataba de un debate en cierta medida falto de sentido, puesto que sucedía a poco más de un mes para la conclusión del presente ejercicio. En cualquier caso, defendió unas cuentas de las que destacó su carácter social. Argumentos Tanto PP como PSOE votaron, como era previsible, en contra del presupuesto. En el caso de los populares, sus argumentos se centraron en las dedicaciones exclusivas y en la existencia de facturas pendientes de pago desde el año 2002. El socialista Gerpe, por su parte, hizo girar el debate en torno a la falta de dos previsiones: el polígono industrial y la depuradora. La votación del punto acabó, otra vez, cinco a tres. Pero aún hubo otra reacción. Ayer, un día después del pleno, la central nacionalista CIG, enfrentada de forma enconada con el alcalde, anunciaba su intención de impugnar los presupuestos aprobados por la corporación cesureña. Fuera de esto, la corporación despidió la sesión con una petición del socialista Gerpe. El concejal del PSOE quiere que se le facilite el listado de llamadas telefónicas del alcalde. Mientras se levantaba, el público aventuraba al respecto que su demanda tiene pocos visos de prosperar «a non ser por orde xudicial».