BNG y PP pactan impulsar de forma conjunta las mejoras de la PO-308

AROUSA

El Consello de Participación Veciñal medió para lograr consensuar demandas a la Xunta El Ayuntamiento cofinanciará con Política Territorial un sendero peatonal alternativo a la vía

25 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

BNG y PP de Poio acaban de enterrar sus diferencias sobre las fórmulas para gestionar las mejoras de la P-308, la carretera que une el municipio con Pontevedra y Sanxenxo. Después de dos semanas de debate político local acerca de a quién corresponde la competencia para dotar a la vía de un proyecto definitivo de seguridad, los grupos políticos han pactado una acción conjunta para consensuar con la Xunta los proyectos necesarios. Los puentes para el entendimiento se tendieron desde el Consello de Participación Veciñal, que también se encargó de gestionar un encuentro de los grupos municipales con la Consellería de Política Territorial. La reunión ha dado sus frutos. Ayer comparecieron conjuntamente el PP y el BNG para dar cuenta de los acuerdos. Aunque las soluciones acerca de cómo articular alternativas a la PO-308 continúan siendo distantes entre Concello de Poio y Xunta, sí se ha logrado un cierto consenso sobre una alternativa peatonal a la vía. La solución pasa por articular un sendero peatonal basado en actuaciones blandas, que aprovechen algunos senderos y puentes ya existentes. El boceto sobre el que se trabaja estudia unir el monasterio de Poio con Combarro a través de un paseo integrado en la naturaleza que busca luego tener continuidad a lo largo de la costa. Tres puntos emblemáticos Según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Emiliano Quintillán, se busca trazar un eje que una los puntos más emblemáticos del municipio: el monasterio, la zona deportiva de A Seca -donde se levantará el parque proyectado por el premio Nobel Pérez Esquivel- y el casco histórico de Combarro. El Ayuntamiento ya cuenta con un diseño avanzado de la idea y ofreció a la Xunta la cofinanciación del proyecto. Los términos económicos todavía deberán concretarse, pero se trabaja, por primera vez, sobre una base de consenso, según reconoció ayer el alcalde, Luciano Sobral. Más difícil parece el consenso sobre la construcción de un vial alternativo a la PO-308. Emiliano Quintillán alertó del «colapso constante» que sufrirá la vía a su paso por Combarro dentro de «dos o tres» años. De momento, lo que se comenzará a estudiar serán los posibles trazados de una circunvalación al núcleo urbano, aunque, tal y como reconoció ayer Quintilán, los criterios del Ayuntamiento y de la Xunta son actualmente un tanto divergentes. El Concello encargará, aun así, estudios de viabilidad.