Mi nómina por un trastero

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Testigo directo | La odisea de encontrar piso Una camarera de Vilagarcía lleva un mes recorriendo las inmobiliarias. Misión imposible. O se deja el sueldo en el alquiler o se muda a un cuarto lleno de trastos viejos e inútiles

03 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Silvia, con los 31 años recién cumplidos, pensó que había llegado el momento de emanciparse de sus padres. Con un trabajo estable y una nómina de 900 euros que no da para arriesgarse con una hipoteca pensó que lo suyo era el alquiler. Y se puso a bucear en las inmobiliarias. «Un martes quedé para ver dos pisos, y cuando volví el jueves ya habían alquilado uno; el otro era en Os Duráns, amueblado, de tres habitaciones. Cobraban 270 euros, pero estaba sucio, la cocina no había por dónde cogerla y los muebles eran restos que le fueron quedando a los dueños y que no había manera de casar uno con otro. Si estuviese vacío lo alquilaban antes». Y siguió buscando. No tardó en hacerse una composición de lugar. «Hay pocos sin amueblar, que tenga sólo la cocina, y los amueblados son patéticos». Los decentes, con tres habitaciones, no bajan de los seiscientos euros. «Llegué a oír hablar de ochocientos euros al mes». O sea, su sueldo y algo de calderilla para pipas. No tardó en aparecer también el problema de la apariencia. «Pensé en compartilo con una amiga argentina. Cuando iba yo a la inmobiliaria había pisos, aunque eran de 360 euros, luego volvía ella, le reconocían el acento y ya no quedaba nada». Silvia también se interesó por las bolsas de vivienda. «Tienen un problema fundamental, que el dueño tiene que declararla, y no quieren, prefieren no saber nada de papeleo». Luego miró los que se alquilan sólo en invierno, pero la diferencia no iba más allá de sesenta euros. Vistos varios trasteros más por los que pedían 300 euros más luz, agua, basura y alcantarillado, la joven camarera desistió. «Me voy a quedar en casa de mi madre, y cuando tenga coche buscaré por Carril, por Vilaxoán o incluso en Vilanova. Si es que hay».