Un capricho «consentido»

La Voz

AROUSA

?n el juzgado, Melina Leiva denunciará tanto al alcalde como a los establecimientos que no cumplen al cien por cien la normativa. Y eso salpicaría, dice, a prácticamente todos los locales de O Grove. «Ya he dicho que no me gusta tener que llegar a este extremo», repite una y otra vez. Recuerda, en todo caso, que hay varios pubs contra los que también pesan denuncias vecinales «y contra los que el alcalde no ha actuado. Sin embargo, conmigo hay mano dura, parece una persecución». A la hora de buscar responsables de la situación en la que se encuentra, esta empresaria no duda en mirar a sus vecinos, a quienes acusa de realizar una presión insufrible sobre su establecimiento. Los motivos de esa «caza de brujas» los desconoce. Pero, en todo caso, es clara cuando afirma que «el local está cerrado por el capricho de una gente que está siendo amparada por el alcalde». Melina Leiva afirma que «cuando llegaron las primeras quejas, de un negocio que hay al lado del mío, cambié el aire acondicionado y me gasté dos millones de pesetas porque decían que les molestaba». El gasto fue inútil, porque tras esa queja se fue sucediendo todo un rosario de reclamaciones que han abortado su iniciativa empresarial. La propietaria del TNT, sin embargo, no está dispuesta a dar su brazo a torcer. Y por eso está dispuesta a echar un pulso a quien haga falta. «Porque si mi local no puede abrir porque no da la calle, la mayor parte de los pubs de las zonas viejas de casi todas las ciudades también tendrían que cerrar».