Promesas que ahora son deberes

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | Un repaso al programa de los ganadores en la comarca El PSOE adquirió en campaña una serie de compromisos que tras la euforia del 14-M están obligados a cumplir. Algunos exceden las competencias del Gobierno central

16 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El sábado 21 de febrero, el coordinador provincial del PSOE, Modesto Pose, y el candidato número tres del partido por Pontevedra, Domingo Tabuyo, se reunieron con los trabajadores del Hospital do Salnés en el marco de la precampaña para conocer las necesidades del centro y ver de qué manera se podría mejorar una sanidad que en la zona acumula demasiado malestar social. Los políticos en campaña fueron muy claros. Se comprometieron a igualar los servicios y equipamientos del hospital con el de Burela -referente para el comité de empresa del centro sanitario- y a eliminar las fundaciones públicas integrando el centro médico en el Sergas. Los socialistas hablaron también de las listas de espera, anunciando su intención de reducir la primera consulta a siete días, diez para los resultados de las analíticas y 45 para las operaciones programadas. Victoria Ahora, con las elecciones ganadas y Domingo Tabuyo como candidato electo, las promesas electorales se convierten en deberes. Pero las que se refieren al hospital tienen un problema: las competencias en sanidad están transferidas a la Xunta, de quien depende por completo la gestión del Hospital do Salnés. Modesto Pose lo recordaba ayer: «A xestión da sanidade está transferida, pero hai un organismo, o Consello Interterritorial de Saúde, no que se pode chegar a acordos que afecten a todas as comunidades. No tema das fundacións algo se pode influir, se se chega á conclusión de que non son eficaces. Nós imos tentar deseñar políticas que acaden o consenso. Aínda que non podemos garantizalo, algunha influencia temos». Diálogo con la Xunta Más explícito fue el futuro diputado socialista de la comarca. Domingo Tabuyo dijo que las cuestiones sanitarias que afectan a la zona son algo más que promesas, «son necesidades». Por eso dijo que habría que utilizar todos los mecanismos que permite la Ley de Calidad para entablar un diálogo con la Xunta y negociar un cambio de modelo. Ese cambio ya lo intentó varias veces el Partido Socialista en el Parlamento de Galicia sin obtener resultados satisfactorios.