EMPRESAS
12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.A mediodía, la comarca de O Salnés se paró. En todas las localidades de la comarca el pulso se detuvo a las doce en punto, y durante un cuarto de hora. Las tiendas interrumpieron sus ventas, los bancos detuvieron las transacciones, y en las oficinas se dejaron de atender todas las cuestiones habituales en el día a día. Era la hora de demostrar, una vez más, que Arousa también es Madrid. Y madrileños eran los trabajadores que de pie y con los brazos cruzados guardaban silencio. Por la tarde, casi todos los comerciantes cerraron antes de lo habitual como señal de solidaridad con las víctimas del atentado. En Vilagarcía las verjas se bajaron a las siete, igual que en Cambados. En O Grove, la hora de poner fin a la jornada laboral se fijó en poco antes de las ocho. Justo a tiempo para la concentración.