Análisis | Las cuitas domésticas del cuadro vilagarciano Desde su vuelta a Tercera División, el conjunto arlequinado mantiene serios problemas para sacar adelante los encuentros que disputa en su terreno de juego
05 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Arousa solamente se embolsa un tercio de los puntos que pone en juego cada quince días en A Lomba. Al menos eso es lo que ha venido sucediendos en las tres últimas temporadas, desde que el cuadro arlequinado regresó a la categoría de la mano de Pedro Ferreira. Ya en la campaña del regreso se pudo comprobar que el terreno de juego vilagarciano se convertía en terreno abonado para los equipos rivales. En aquel ejercicio, el Arousa solamente pudo derrotar al Gondomar, Xove Lago, Lalín, Porriño y Endesa y vio como hasta diez equipos se llevaban los tres puntos de A Lomba. El último de ellos, el Compostela B, de manera escandalosa (0-5). Entonces, los cinco triunfos que los de Ferreira consiguieron a domicilio sirvieron para mitigar la situación y los arlequinados evitaron el descenso. La permanencia también se consiguió la pasada temporada. Con Moncho Díaz en el banquillo, el Arousa sacó adelante dos de sus tres primeros encuentros como local (ante el Alondras y el Bergantiños). A partir de ahí entró en barrena y en la primera vuelta ya no ganó hasta enfrentarse al Grove, ya con Santi Padín como entrenador. La segunda parte de la competición vio, sin embargo, a un cuadro arlequinado muy seguro como local y capaz de ganar hasta ocho partidos consecutivos en A Lomba. Pero en el presente ejercicio, la dinámica negativa ha vuelto. Cinco derrotas suman ya los arlequinados en su terreno de juego, una más que la temporada pasada, y un único triunfo, el conseguido sobre el Xove Lago en la undécima jornada. De tal forma que, ahora mismo, el cuadro de Santi Padín suma más puntos como visitante que como local.