ENTRE LÍNEAS
23 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LAS PERSONAS somos como animales. Lo he comprobado mil veces. Hay quien come como un cerdo, se porta como un burro , tiene la fuerza de un toro o es ágil cual gacela. Estos días he pasado la gripe. Este año es dura. Pegajosa. También ante la enfermedad somos animales. Les cuento. En casa y con fiebre estábamos mi mujer y yo. Los dos malitos. Los dos con fiebre, tos, malestar y el cuadro clásico de toda gripe. Todo idéntico menos en una cosa: la actitud de cada uno ante la enfermedad. Mientras mi mujer parecía un león enjaulado, caminando de un lado para otro, sin saber qué hacer y aburrida hasta la médula, yo adopté la personalidad de la marsopa y me dediqué a vegetar en la cama y viendo la tele a la espera de que mis defensas y los medicamentos hicieran su trabajo. Mi receta resultó más eficaz, pero ya ven, animalitos todos.