CON GOTAS | O |
18 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.17 DE NOVIEMBRE del 2003. La fecha quedará marcada para siempre en la historia de la infamia universal. Un oscuro complot, hurdido en las catacumbas del mundo libre, allí donde se alojan quienes de verdad manejan con puño de hierro los hilos del destino, acaba con el sueño colectivo de todo un pueblo, más de treinta mil almas unidas en torno a un mismo objetivo: contemplar a Maribel Verdú y a Javi, aquel chaval de Verano Azul metido a madero, sobre el escenario del auditorio de Vilagarcía. El mismo contubernio judeomasónico que derrocó al rey Arturo en los albores de nuestra era da un golpe de mano y se apropia de las entradas que en justicia corresponden a los ciudadanos de bien. ¡No es posible!, alzan sus voces los defensores de la verdad y la luz, ¡no es posible que seiscientas entradas se hayan agotado en 45 minutos! Las mentes lúcidas del orbe echan cuentas, algunos hablan de trescientas, otros de doscientas y pico. No se preocupen, hemos descubierto dónde están las entradas. Las tiene Kennedy en el triángulo de las Bermudas, donde comparte pisito con Elvis Presley, para guardarlas forever junto al oro de Moscú. La verdad está ahí fuera.