El amor en minoría

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

PRIMERA cuestión de enjundia que llega al pleno y primera derrota del PSOE. Claro que, en buena medida, el «rodillo multicolor» que denuncia Gago es hijo de su estrategia. La liberación de concejales, genial a la hora de comprometer a PP y BNG en la gobernabilidad de Vilagarcía sin ceder parcelas de poder, se desvela como un arma de doble filo. El fenómeno ha acabado por convertir a Fajardo y a Rivera, capaces de revolverse en un palmo de terreno como gatos panza arriba, en la única oposición real. El Bloque no puede consentirlo, máxime cuando a ciertos sectores nacionalistas lo que el cuerpo les pide es sangre al estilo fajardiano. El nuevo PP descubre que el curro municipal exige algo más que vivir del buen rollito. Desengañados, ambos desenfundan sus chuchillos. La política, como el mal de amores, se siente en las tripas.