El palomar Vuelvo a hablarles de la Festa do Marisco porque allí se cuecen muchas cosas estos días. Una comilona y una conferencia pueden dar mucho juego, y hasta lágrimas
11 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Pues, nada, que todo lo bueno se acaba. Y la Festa do Marisco termina hoy. De modo que si aún no ha probado los mejillones, los camarones o las navajas apresúrese, que esta noche cierran el chiringuito en O Grove. Los que no perdieron oportunidad de catar el marisco fueron los del grupo de gobierno y su comitiva que día sí y otro también se dejaron ver por el recinto y se prodigaron en comidas oficiales, dando ejemplo. ¡Qué duro es el cargo a veces! Lo que no sé es si a alguno se le daría por jugar una partidita de ajedrez porque, entre plato y plato, también se puede intentar un jaque al rey. Por variedad que no sea. Y entre tanta gente llegada de tantos sitios, O Grove se convierte estos días en un mosaico humano sin desperdicio. ¿Qué quiere saber qué se va a llevar este invierno?, no tiene más que darse una vuelta por O Corgo para ver las nuevas tendencias. Por ejemplo, el bolso al estilo Louis Vuitton abunda más que el tacón de aguja, aunque supongo yo que la mayoría sería de imitación, por que a ver quién le llega a los precios de este gurú del diseño. Modelitos también se verá hoy alguno por A Toxa. Ya saben, se celebra la comida oficial de la fiesta en el Gran Hotel y, tan glamuroso escenario, requiere sacar los trapitos del armario. Donde no hubo glamour ninguno estos días, aunque el escenario fuera la isla de A Toxa, fue en el Foro dos Recursos Mariños. Allí se iba a hablar y a escuchar y, para eso, no hace falta lucir palmito. Como a una le gusta ver de todo, también se dio una vuelta por la sala de conferencias del Hotel Balneari. Y entre estudiantes e investigadores, allí andaban Jacobo Fernández, Manuel Rey y Alejandro Guerra que estuvieron al pie del cañón en todo momento, que por algo son los padres del invento. Para que digan que las conferencias son aburridas ¿presenciaron alguna vez una mesa redonda en la que la ponente se echara a llorar a lágrima viva?. Pues en el Foro de este año ocurrió. Natalia Carrillo, la intrépida ingeniera alimentaria que quiere sacar a la venta el paté de pulga de mar -sí sí, como lo leen, pulga de mar- no pudo contener la emoción cuando recordaba cómo la marea negra de noviembre le echó al garete el proyecto, y a la mujer no hubo quien la consolase. Es que el Prestige aún sigue removiendo muchos sentimiento. Aún nos queda mucho «Prestige» Del dichoso barquito también se habló mucho estos días, aunque a algunos no le guste; porque si bueno es superar los problemas, también lo es no olvidarse de ellos, para que no se repitan. En las jornadas de debate organizadas al amparo de la Festa do Marisco -Foro dos Recursos Mariños y ciclo Cultivando o Mar- intervinieron destacados profesores y científicos para explicar las consecuencias del vertido de chapapote desde distintos puntos de vista. Y, como en todo en la vida, la moneda tiene dos caras. El mensaje más optimista lo lanzó el profesor José Mora quien dice que la marea negra se ha acabado y que las previsiones sobre sus efectos en el medio marino son esperanzadoras. La economista Carme García Negro quiso dejar clarito que las pérdidas económicas van a ser muy gordas. Fernando González Laxe fue otro de los críticos y puso sobre el tapete las carencias que destapó este caso y Paco Iglesias insistió en que la normalidad de la que tanto hablan desde la Xunta, aún muy lejos. En fin, que el Prestige sigue dando mucho que hablar y esperemos que se quede sólo ahí. Yo, hoy, sigo por la fiesta. Ya les contaré.