Reportaje | Los movimientos en la meta del Arousa Cuando Jorge Pérez -el reciente fichaje arlequinado- debute, se convertirá en el octavo cancerbero que defienda la camiseta del cuadro arousano en menos de un año
02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La portería del Arousa parece el perfecto ejemplo de la sensación de provisionalidad que rodea al club. Jorge Pérez, un guardameta de 24 años cuyo fichaje fue anunciado en la noche del miércoles por la junta directiva, se convertirá cuando debute en el octavo portero que defienda la meta arlequinada en poco más de una temporada. Si en cualquier club, el único jugador que se repite en la mayoría de las alineaciones es el meta, en el Arousa toda una serie de fenómenos extraños lo han impedido últimamente. Todo comenzó al final de la campaña 2001-02. El equipo estaba salvado, pero a Villa no le gustó la actuación arbitral en el último encuentro y al trencilla de turno tampoco las palabras del portero. El resultado del cambio de impresiones fue una sanción de seis encuentros para el meta, que debía cumplir al inicio del siguiente ejercicio. Plaga de lesiones Empezó por tanto la campaña 2002-03 el Arousa con Dasilva de titular. Moncho Díaz, entonces técnico del Arousa, no tuvo que dudar entre sus dos opciones cuando Villa cumplió el castigo, porque el sustituto cayó lesionado. El problema surgió cuando en su debut liguero, Villadeamigo se llevó un golpe y, tras él, cuatro puntos de sutura. De esta forma, el técnico se encontró con sus dos cancerberos KO. ¿Y el tercero? El tercero era Diego y ese martes se quedó también fuera de combate en una sesión de entrenamiento. Comenzaban los poltergeists bajo palos. En noviembre, Villa se lesionó de gravedad y Dasilva, a pesar de no estar totalmente recuperado, hubo de tomar el relevo. Para entonces, los juveniles ya asomaban en las convocatorias del técnico. Uno de ellos, Erik , tiene que sustituir a Dasilva contra el Dépor B. La directiva buscaba un relevo. Llega a un acuerdo con Juan, pero no con el Noia, su equipo. Por fin, se ficha a Román , que se lesiona en su primer entrenamiento. Así las cosas, Diego es titular en Cerceda -de donde se vuelve con seis goles- y ante el Xove Lago, Moncho Díaz le da la oportunidad al juvenil Sergio . Que cumple, por cierto, sobradamente. Los resultados no acompañaban y la directiva decide destituir a Moncho Díaz. Con Padín, Villa se estabiliza en la portería, pero llega el Viveiro y Román, aún renqueante, debe sustituirlo. Dasilva ya había dejado el equipo y Román, el campo al poco de empezar el segundo tiempo de ese encuentro. Era un partido decisivo para la permanencia. De nuevo Sergio se vio con el marrón y de nuevo salió airoso. El Arousa también y con la victoria daba un paso de gigante hacia la permanencia. Concluyó la temporada, pero con el inicio del presente ejercicio aparecieron de nuevo los fantasmas en la portería arlequinada. Se empezó la Liga con Villa bajo palos, pero hace tres semanas, el portero decidió rescindir su relación con el Arousa por lo bravo. Despotricó contra la directiva y llamó sinvergüenza al presidente para decir hasta aquí hemos llegado. De nuevo problemas. Toño , un recién llegado que apunta buenas maneras y que ya en pretemporada salvó a su equipo de lo que sería una histórica derrota contra el San Martín, hubo de saltar al ruedo. Y tras él, de nuevo Sergio en el banquillo presto a salir al quite. En esta ocasión, sin embargo, la directiva ha reaccionado con mayor rapidez y Jorge Pérez ya está a las órdenes de Padín. De momento, es el octavo en menos de un año; habrá que ver si el último, porque en los postes ya no hay madera para tocar...