La Xunta mantiene parada la expropiación de Cortegada desde junio del año pasado

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Obras Públicas asegura que archivó el expediente en cuanto la isla fue incorporada al parque nacional La comisión ciudadana de Carril valora esta decisión como un retroceso histórico

04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a devolución de Cortegada al patrimonio público, un objetivo abrazado enfervorizadamente en febrero del 2001 por el entonces conselleiro de Obras Públicas, Xosé Cuíña, es hoy materia congelada. Fuentes del departamento que actualmente dirige Alberto Núñez Feijóo confirmaron ayer que el expediente de expropiación está paralizado desde hace bastante tiempo. Concretamente, desde la constitución del parque nacional Illas Atlánticas, con la incorporación del archipiélago carrilexo, certificada en junio del año pasado. Pese a que la decisión contraviene frontalmente el compromiso defendido con uñas y dientes por Cuíña, Obras Públicas insiste en que el proceso fue archivado meses antes de que el Prestige se llevase por delante al carismático conselleiro, que por tanto mantenía el mando en plaza cuando el expediente fue a dormir al congelador. «No hay lecturas políticas» La consellería, en fin, descarta cualquier lectura política sobre lo sucedido, al tiempo que aporta argumentos en clave de respeto entre administraciones -«las competencias últimas corresponden al Ministerio de Medio Ambiente»- y protección garantizada -«la inclusión en el parque nacional otorga a la isla el mayor grado de conservación posible»- para explicar la paralización del proceso expropiatorio. Aunque la Xunta no cierra definitivamente la puerta a esta posibilidad -«todo depende de lo que diga el plan rector del parque nacional, que está en fase de elaboración»- parece muy difícil que el Gobierno gallego la retome. Máxime, cuando la declaración del parque es completamente independiente de la situación en la que se encuentre la propiedad. No piensa lo mismo la comisión ciudadana que desde 1989 lucha para recuperar la titularidad pública del archipiélago: «É un retroceso histórico; a conservación está garantida, si, pero hai unha débeda histórica cuia solución é cuestión de vontade política que antes existía e agora evidentemente non existe».