A la caza del dólar

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

AROUSA

MANUEL FERNÁNDEZ-VALDES

Crónica | El último contingente de la Brilat abandona hoy Pontevedra con destino a Irak Varios militares de Arousa se desplazaron a la capital de la provincia con una misión que resultó imposible: encontrar moneda americana para su viaje a Oriente

11 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Pontevedra y su comarca se han quedado sin dólares. Las entidades bancarias apenas si han podido hacer frente a una inesperada demanda de moneda estadounidense por parte de... los soldados de la Brilat que hoy iniciaron su desplazamiento hacia Irak. El contingente español residirá en una base norteamericana y, claro está, allí no hay euros que valgan. O se tienen dólares o lo de hacer la compra se convierte en una misión casi destinada al fracaso. De ahí que los mandos del Ejército español hayan aconsejado a las tropas llevar esta moneda extranjera. Dicho y hecho, los soldados de la Brilat han terminado por acabar con las reservas de Pontevedra y sus alrededores. Ayer por la mañana, varios militares de Vilagarcía de Arousa se desplazaron a la capital provincial con el objetivo de cambiar moneda. Fue un viaje prácticamente inútil. En la mayoría de las sucursales y entidades bancarias a las que acudieron fueron recibidos con la misma cantinela: «Ya no nos quedan dólares». Incluso hubo a quien le propusieron esperar un par de días para que la central repusiera los fondos de billetes estadounidenses. «Imposible», acotaron con total seguridad los soldados. Y es que las últimas tropas españolas que se desplazarán a Diwaniya estaban citadas hoy a las siete de la mañana en el acuartelamiento de Figueirido. Sesenta minutos más tarde, los cerca de setenta militares enfilarán a bordo de un autobús en dirección a Madrid. Mañana tienen previsto partir desde la base de Torrejón de Ardoz hacia El Cairo. En la capital de Egipto, el Boeing 747 en el que realizarán el trayecto hará una escala, para acto seguido continuar viaje hasta Kuwait. En este último país, las tropas abandonarán las comodidades de la aviación civil. Durante cuatro días, en principio, utilizarán como residencia un acuartelamiento estadounidense con el objetivo de acostumbrarse a las duras condiciones meteorológicas que se registran en Irak. Camiones de regreso Unas condiciones ambientales que no sólo afectan a los soldados. Al parecer, los camiones desplazados por la Brilat han comenzado a dar signos de que no se adaptan convenientemente a las altas temperaturas: «Ya no respondían cuando en Pontevedra se rozaban los treinta grados. Imagínate lo que les pasará ahora con casi el doble», comentaba ayer un militar. No es de extrañar que, según trascendió, el Ejército esté analizando la posibilidad de traer de vuelta estos vehículos: «Si es que no han iniciado ya el retorno por barco», concluyó el militar. Tras aclimatarse en Kuwait, los soldados iniciarán una travesía de unos dos días por tierra y aire con destino la base militar de Diwaniya.