Unos desconocidos entraron en un concesionario de automóviles y en la nave que Sogama tiene en Espiñeira Los delincuentes entraron a una nave por el tejado, tras improvisar una cuerda
06 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El polígono de Espiñeira parece haberse convertido en el nuevo lugar de actuación de los ladrones que operan en la comarca. Durante el pasado fin de semana se produjeron robos en un par de factorías del parque industrial de Noia, y la madrugada del miércoles ocurrió lo mismo en otras dos, pero esta vez radicadas en el área empresarial boirense. Los delincuentes entraron en un concesionario de automóviles, que casualmente se había inaugurado el viernes, y en la nave de Sogama. A diferencia de lo ocurrido en Noia, no parece haber un modus operandi, hasta el punto de que fuentes de la investigación consideran que el allanamiento de Sogama pudo tratarse de una gamberrada. Los desconocidos se llevaron 30 euros de un cajón, se tomaron unos refrescos y dejaron todo patas arriba. Más pericia tuvieron que demostrar quienes entraron en el concesionario de vehículos Ford, Motor Boiro S.?A., que regenta José Manuel Abelleira. Para acceder a la nave tuvieron que saltar un muro de ocho metros de alto y cortar la alambrada de dos metros que corona el cierre. Salvado el primer escollo, los delincuentes fabricaron una cuerda con los cinturones de seguridad que sacaron de dos vehículos de segunda mano que estaban aparcados junto al concesionario. Acto seguido, según explicó José Manuel Abelleira, engancharon la cuerda a la antena, subieron al tejado, arrancaron la chapa de la cubierta y bajaron hasta las oficinas, de las que sustrajeron 60 euros y un reloj de pared. Curiosamente, los autores del hurto sólo se movieron por las zonas de la nave en las que no hay sensores de alarma. Al parecer no entraron ni en el taller ni en el expositor de coches, donde si hay detectores de movimiento, por eso la alarma no se activó. Lo que sí intentaron, al parecer sin éxito, fue cortar la luz. Aunque la cuantía sustraída no es muy elevada, los daños causados en la instalación son elevados. Los peritos que ayer examinaron el concesionario calculan que se han producido desperfectos por valor de tres mil euros. Habrá que pintar las paredes, reponer el falso techo en un lavabo y en varios despachos y arreglar la cubierta. Tanto en el caso de Sogama como en el de Motor Boiro se han presentado denuncia ante la Guardia Civil.