Catoira protege la historia

Rosa Estévez
R. Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | Curso de verano en el marco de la Romería Vikinga Alrededor de 75 personas se han matriculado en el seminario sobre gestión del patrimonio que comenzará mañana a la sombra de las Torres do Oeste

26 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?¿Que é a cultura?». Con esta peliaguda cuestión arranca mañana, en Catoira, el curso de verano Promoción Sociocultural e Administración Local con el que el municipio aporta un poso cultural a su ya tradicional e internacional fiesta Vikinga. A esa pregunta de partida es difícil dar una respuesta. Pero para hacerlo, para contestar a esa cuestión y a otras muchas que surgirán durante los cuatro días de trabajo, hasta este municipio del Baixo Ulla se acercarán verdaderos especialistas en antropología, etnología, filosofía y turismo. La elección del tema sobre el que girará este curso no ha sido casual. Con esta actividad, Catoira quiere presentar en sociedad la Escola de Xestión do Patrimonio que se constituirá en el municipio y que tendrá carácter permanente. ¿Y que se esconde tras ese proyecto formativo? Pues la intención de proteger los vestigios de la cultura gallega, utilizándolos tanto «como fonte primordial da identidade das personas e dos pobos» y, al mismo tiempo, «como instrumento de desenvolvemento económico a través da posta en acción de políticas turísticas ou intercambios culturais», según apunta el catedrático de Antropología Marcial Gondar. En resumen: el curso que mañana comienza en Catoira no es más que el pistoletazo de salida a una carrera de fondo con la que se pretende «profesionalizar» o «especializar» a aquellas personas que se encargarán de gestionar el patrimonio cultural gallego. Y ese punto de partida comienza a dibujarse el lunes, cuando el debate estará reservado a la cultura gallega y su papel en el cambio social. El martes y el miércoles, la discusión girará en torno al patrimonio cultural y a la modernización. El jueves llegará la hora de aclarar el papel de la Administración. Ese mismo día, un concierto de A Quenlla, acabará de dibujar el comienzo de un prometedor camino.