El aparcamiento tenía un precio

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Martes, mercado, y los gorrillas de Vilagarcía se quedan poco a poco sin espacio

13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Es Vilagarcía una ciudad? La respuesta requiere del cuidado análisis de determinados indicios más o menos objetivos. Uno de ellos es la cuestión del tráfico y el aparcamiento. Desde ayer, un nuevo párking funciona en Vilagarcía, el de la zona norte de la explanada TIR, que explota el Concello. Y menos mal, porque la primera intención del Puerto era adjudicar el tema a la empresa que más pasta pusiese sobre la mesa, con manos libres para fijar la cuota más conveniente. Para sus intereses, claro está. El asunto es que, como sucede en las principales urbes del país, aquello de aparcar por libre va siendo arrinconado día a día en la capital arousana. Dejar el coche donde a uno le apetece es más difícil a medida que pasa el tiempo. Es de suponer que, en breve, el estacionamiento reservado al puerto deportivo pase a lucir también vallas y asfalto. Y, por lo tanto, tarifa. Y en este caso, la libre competencia marcará el desembolso. Aquí no habrá intervención pública. El fenómeno, lejos de restringirse a la TIR, se expande a la geografía entera de la villa, con el antiguo recinto de Fexdega como mejor exponente. Dicen los gorrillas, que se van quedando sin espacio vital, que frente al Consello do Mexillón se creará otro jardín. Así que, el gozo del usuario libertario vuelve al pozo. Ayer, día de mercado, la presión llegaba a tal punto que los mentados gorrillas trabajaban ya en la calle, señalando a los conductores los huecos colindantes con las aceras. ¿Es Vilagarcía una ciudad? Tal vez sí.