Educar y prevenir

La Voz

AROUSA

En el colegio de Tremoedo hablaron ayer de energías renovables. Y en Tragove el conselleiro de Pesca estrenó unas lanchas para servicios de control marítimo

02 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Decía mi abuelo que los experimentos se hacen con gaseosa. Ayer, en el colegio de Tremoedo, los experimentos se hicieron con la energía solar. Se preguntarán ustedes el por qué de semejante clase científica. Pues se lo aclaro: forman parte de una campaña que el Instituto Enerxético de Galicia ha puesto en marcha para convencer a los más pequeños de las bondades de las energías renovables. Así, cuando los retoños hayan crecido, tendremos ciudadanos responsables. Y mientras están en su proceso de evolución hacia el ser adulto, nos martillearán la cabeza a los que ya tenemos unos cuantos años encima para que pongamos en práctica lo que ellos han aprendido en el colegio. A la misma hora que los niños de Tremoedo probaban con lo de la energía, en Cambados estaba López Veiga presentando dos nuevas lanchas de su departamento. Pero no se crean que fue el típico acto institucional de discursos y plaquita. El conselleiro cumplió con la prensa y después de las declaraciones se puso un anorak rojo pasión y subió a bordo de una de las flamantes embarcaciones. Y como los políticos están para dar ejemplo, se puso chaleco salvavidas bajo la atenta mirada de los marineros que por allí andaban. «Se sabe poñerse o chaleco e todo» dijo uno con cierto rintintín. Así que Don Enrique se convirtió en el centro de las miradas. De los fotógrafos y de la comitiva. Tourís, Luis Aragunde y los patrones mayores de Cambados y Vilanova se situaron a pie de barandilla mirando atentamente, no fuera a ser que el conselleiro resbalase.