La relativa seguridad de Ferrazo

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Un estricto protocolo de Capitanía Marítima exige a Finsa-Foresa un amplio despliegue preventivo para cada buque, pero no todas las medidas se cumplen

19 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La multinacional consulta el Port State Control para conocer las inspecciones que han sufrido los barcos Las instalaciones deberían disponer de 400 metros de barreras, pero en realidad se limitan a 180 metros La Administración reconoce que no existe en toda la provincia marítima material para la lucha contra derrames La catástrofe del Prestige vuelve a situar a los depósitos de Ferrazo frente a una mirada crítica. Tres años después de su puesta en marcha, ¿qué medidas preventivas garantizan que la ría de Arousa no será cruzada por barcos de bandera de conveniencia, envejecidos, en mal estado? Registro de buques Hasta el desastre iniciado el 13 de noviembre, nada impedía que un buque monocasco pudiese hacer su entrada en la ría. Hoy, está totalmente prohibido. No obstante, la mayoría de los barcos que descargaban hidrocarburos en Ferrazo disponían ya de doble casco. ¿Por qué? Por expresa directriz de Capitanía Marítima, Finsa-Foresa consulta un prestigioso registro internacional de buques, el Port State Control (MOU), en el que figuran las inspecciones sufridas por cada barco, antes de contratar el transporte. Lógicamente, la compañía escoge los que muestran unas mejores condiciones. Navegación interior Dos horas antes de su llegada a la ría, el capitán del buque debe suministrar todo tipo de información a Capitanía Marítima: el nombre del barco, sus medidas, el tipo y cantidad de la carga, los equipos de seguridad de que dispone y su estado, la tripulación y su titulación. También debe demostrar que posee todos los certificados necesarios en regla. De ser así, se autorizará su entrada, el práctico embarcará y el transporte será escoltado por un remolcador, que continuará con él hasta el final del atraque. Si la eslora del barco es menor de 150 metros, será necesario un solo remolcador; pero si es superior, la maniobra se realizará con dos remolcadores. Los transportes de mercancías peligrosos tendrán que mantener las máquinas listas para salir en cualquier momento. Prevención en tierra El examen de las medidas en tierra no siempre es positivo. Así, el tráfico de hidrocarburos exige que los buques se rodeen de barreras anticontaminación para la carga y descarga de material. En el caso de Vilagarcía, la recomendación es que se disponga de 400 metros. Sin embargo, sólo hay 180 metros. Además de un plan de emergencia, Ferrazo debería contar con una embarcación para el tendido de barreras, un skimmer, un equipo de aspiración y una máquina de limpieza a vapor. Por último, y dado que la Administración reconoce la absoluta falta de material para luchar contra los derrames en la provincia marítima, se marca la conveniencia de reservar un depósito para almacenaje en el recinto portuario.