A pesar de que preocupaba el estado físico de Marcos y de Rubén Fernández, ambos jugadores se han recuperado y estarán a disposición de Rubén Domínguez para el partido que esta tarde disputa el Inelga Cefrico en la pista del Celso Míguez (19.00). La lesión del base era la más grave. Marcos se lastimó la espalda en el partido del pasado domingo y no pudo entrenarse hasta ayer. Sin embargo, en la sesión matinal del sábado se ejercitó con normalidad y hoy estará a las órdenes del técnico. Rubén Fernández, por su parte, arrastra un proceso gripal, pero que tampoco le impedirá alinearse ante el conjunto pontevedrés. Los demás integrantes de la plantilla vilagarciana están en perfectas condiciones y viajan con la intención de ahondar en la herida del Celso Míguez. El cuadro pontevedrés acumula ya dos derrotas a pesar de que solamente se han disputado cinco jornadas. Buena ocasión El encuentro de esta tarde se presenta pues como una buena oportunidad para distanciar a un enemigo directo en la lucha por clasificarse para la fase de ascenso. El tráfico dentro de la zona parece el lugar por donde se pueden desarrollar más acciones durante el encuentro. En los pontevedreses está claro que esa será su primera opción, a pesar de que Andrés Cadahía no está recuperado de su lesión. Sin embargo, su arsenal interior se completa con Viqueira, Carlos Fernández y el bahameño Urit Kelly. Los de Rubén Domínguez buscarán imponer la mayor eficacia ofensiva de sus aleros como camino más corto. A partir de ahí, el mayor grado de acoplamiento que la plantilla vilagarciana tiene puede ayudar a desequilibrar la balanza a favor de los visitantes.