Las defensas en el caso de la red de Campelo dudan de las escuchas

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

AROUSA

XOÁN CARLOS GIL

Los abogados desconfían de cómo fueron identificadas las voces En una grabación, un acusado dice no deshacerse de droga al ser detenido por miedo a represalias

05 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Las escuchas realizadas por la Policía Nacional y que permitieron la desarticulación de la presunta red de traficantes de droga que operaba desde la vivienda de Campelo (Poio) propiedad de la familia Outón Mora centraron ayer la segunda jornada de este juicio, que se esta celebrando en la Audiencia de Pontevedra y que está previsto que concluya este lunes. Durante la vista oral, los abogados de la mayoría de los procesados pusieron en duda la validez de las grabaciones telefónicas y la manera en que fueron identificadas las distintas voces. En este sentido, dos policías testificaron que los acusados se identificaron por su nombre en varios momentos de las conversaciones pinchadas, lo que posibilitó, junto con la vigilancia de la casa de Campelo y el seguimiento a los sospechosos, la buena resolución de la investigación. Uno de los agentes indicó, después de que una letrada hubiera recelado de la calidad de los mecanismo empleados en las escuchas, que «los aparatos, por desgracia se pueden estropear pero son totalmente fiables». Precisamente, en una de las grabaciones se puede escuchar una voz, que fue identificada como la de Miguel Ángel Mendoza Villaverde, que explica que no se deshizo de la droga, a pesar de saber que iba a ser detenido, por miedo a posibles represalias.