Un pregón de amistad desde Ravella

Enrique Lapido VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

La intervención del alcalde compostelano concitó la presencia de numerosos vecinos frente a la casa consistorial Bugallo resaltó la importancia de la playa y el tren en la formación de los lazos con Vilagarcía

10 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A El alcalde de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo, fue el encargado de dar comienzo a las fiestas patronales con la lectura del pregón. Desde el balcón del Concello y ante una concurrida multitud, el regidor compostelano agradeció la oportunidad que le brindó su homónimo «y amigo» vilagarciano para poder resaltar los lazos de amistad que unen a ambas ciudades. La oratoria de Sánchez Bugallo discurrió por los derroteros más dispares para fundamentar esta antigua ligazón. El germen del turismo y la constante afluencia de los compostelanos a los arenales vilagarcianos, que derivó en que la playa de Compostela «fuese adicada ós santiagueses en 1933», fue uno de los ejes en torno al cual giró el pregón. El papel del tren El otro vínculo entre vecinos se deslizó sobre raíles. El tráfico ferroviario también se encuentra en los orígenes de la vieja relación entre Santiago y Vilagarcía (o entre Vilagarcía y Santiago, como acto seguido añadía Bugallo en cada una de sus alocuciones). La creación de la línea férrea que unió la parroquia de Carril con la capital gallega contribuyó a intensificar el «sentimento de afecto e veciñanza existente entre ambos municipios», como afirmó el regidor compostelano. Pero no sólo de playas, trenes y vecindad habló Sánchez Bugallo. El alcalde hizo patria chica en Vilagarcía y destacó en repetidas ocasiones el papel de la ciudad catedralicia como «capital de Galicia y de todos los gallegos». Según Bugallo, Santiago ha adquirido el «compromiso de capitalidade como vínculo para servir a Galicia», un papel necesario en una tierra que se presenta como «una suma de singularidades». Impaciencia motera Los miembros del motoclub 36.600 que durante todo el pregón aguardaron a la entrada de la plaza perdieron la paciencia en cuanto Sánchez Bugallo finalizó su intervención. Los altavoces que anunciaban la próxima coronación de las reinas y de sus damas de honor fueron silenciadas por el ruido de las motos durante unos pocos minutos que constituyeron el único incidente del acto. Desde el mismo balcón que había ocupado Bugallo se procedió a honrar a las reinas de las fiestas. La primera agraciada fue la representante infantil y el encargado de la entronización el concejal de cultura, Roberto Araújo. Tras él, distintas personalidades engalanaron a las demás exponentes de la belleza local hasta que el alcalde, Javier Gago, hizo lo propio con la reina mayor, Berta Nogueira Sixto. La monarca del año pasado, Mabel Fernández Ameijeiras, honró a la nueva reina cediéndole su corona. Tras la entronación, los moteros por fin pudieron tomar salida y recorrieron la calle que flanquea el Concello. Después la comitiva de reinas, políticos y gaiteiros abandonó el Concello camino de la parroquia para honrar a San Roque.