La Xunta pretende con los planes de explotación sacar el máximo rendimiento a los recursos naturales. Además, trata de evitar conflictos especiales y obtener el bienestar para las comunidades costeras que dependen tradicionalmente de la pesca y del marisqueo. La orden publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia recoge también la veda de los diferentes crustáceos, de forma que se puedan adoptar las medidas precisas para su conservación, teniendo en cuenta los datos científicos más fiables. Para la elaboración del informe, la consellería examinó con detenimiento las propuestas realizadas por las entidades marisqueras titulares de autorizaciones correspondientes. Pesca elaboró diversos planes conjuntos en las que incluye dos cofradías en cada uno de ellos. Así, cabe indicar que para la captura de erizo, los profesionales de Lira faenarán en los mismos lugares que los de Fisterra. Contarán con un máximo de 70 días de actividad, desde enero a abril y de octubre a diciembre. Otro plan similar es el que llevarán a cabo los marineros de las villas de O Son y Muros para la captura de equinodermo. Los días de actividad son sesenta y el arte es buceo a pulmón o semiautónomo. Sin embargo, una de las novedades del proyecto de la Xunta para el presente año se refiere a la decisión de unir, por primera vez, a los marineros de Aguiño y Ribeira para que puedan pescar erizo en las mismas concesiones. Las zonas de trabajo establecidas por son Laxas, Pías, Airós, Rúa, Lobeiras, Corbeiro, Corrubedo, As Basoñas y Sálvora. Los días máximos de actividad establecidos son sesenta y las épocas de extracción previstas son de enero hasta abril y de octubre a diciembre. Hace dos años los ribeirenses se movilizaron para pedir que les dejasen extraer erizo en Corrubedo.