Por arte de magia

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Melchor, Gaspar y Baltasar recurrieron a todo tipo de vehículos para llegar a sus citas en Arousa Por ser magos, gozan del don de la ubicuidad, y por ser reyes disponen de los más avanzados medios de locomoción. Melchor, Gaspar y Baltasar fueron los protagonistas de la jornada de ayer. Empleando sus poderes lograron llegar a todos los ayuntamientos de la comarca, y lo hicieron con puntualidad británica, para no obligar a esperar a los muchos niños que los aguardaban apiñados en las calles. La mañana fue tranquila para sus majestades: pasearon por todo Valga. Pero llegó la tarde, y con ella las cabalgatas. Utilizando todos sus recursos, el armiño, las coronas y los caramelos no faltaron en ningún lado.

05 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA Trenes, limusinas, calesas, carrozas, helicópteros... Ante las numerosas citas que tenían ayer tarde, los poderes de los Reyes de Oriente se quedaron cortos. Así que sus magestades tuvieron que sumar a su magia toda la técnica que el ser humano ha desarrollado para moverse de un lado a otro. Y lo hicieron, vaya si lo hicieron. A las cinco, los tres protagonistas de la jornada estuvieron en Catoria. Llegaron en el tren de Renfe, y usaron su magia para que, por una vez, se cumpliesen los horarios. No se podían permitir ningún tipo de retraso, porque media hora más tarde, por arte de birlibirloque, Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron en A Illa subidos en un tren turístico -y se quedaron un buen rato, en la fiesta que se celebraba en la Sala Capitol-, aterrizaron con su helicóptero en Pontecesures y se dejaron ver también en varios puntos de Ribadumia. Un poco más de magia, y a las seis de la tarde los tres de Oriente estaban ya en O Grove y en Cambados, hasta donde llegaron en limusina, dispuestos a pasar un buen rato con los chavales de los dos municipios. Un último esfuerzo, un salto en el tiempo y en el espacio, y los tres estaban ya en Vilagarcía. Fue una jornada apretada, que continuó durante toda la tarde, colocando los regalos en todos los hogares de Arousa. Los cortejos que acompañaron a sus majestades a su paso por O Salnés eran de lo más varipinto. En O Grove, por poner un ejemplo, hubo majorettes, árboles de Navidad muy humanos, habitantes del bosque animado... En total ocho carrozas entre las que destacaban, por su luz, aquellas en las que iban Melchor, Gaspar y Baltasar. Imágenes semejantes se repitieron en toda la comarca.