El Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de Cortegada supone el trámite previo que deben seguir todas las zonas que demandan protección. En el documento que salió a exposición pública la semana pasada propone que el ámbito a estudio pase a formar parte de la propuesta de Parque Natural de las Islas Atlánticas. Principalmente por las similitudes que guarda Cortegada con alguna de las zonas incluídas en este parque. Este tipo de informes permiten establecer los límites entre la presencia humana y la preservación de los valores ecológicos. Así, el PORN da una serie de directrices sobre asentamientos humanos, infraestructuras, explotaciones, investigación, prevención de incendios, entre otros. Todo en base a los valores naturales que posee el entorno de la isla de Cortegada, entre ellos la flora y la fauna. Vegetación. Destacan en las zonas más elevadas los pinos y los carballos, en las más profundas salgueiros y laureles, y en la franja costera los pinos y eucaliptos. Fauna. Entre los anfibios y los reptiles destacan el sapo pinto, la lagartija común el escáncer de patas común, el lagarto arnal y la cobra lisa meridional. La garzota, la garza real, el alavanco, el bilurico das rochas, el mazarico chiador, el azor, las especies de gaviotas o los miñatos son algunas de las aves que han escogido este hábitat. Entre los mamíferos que habitan en Cortegada destacan el topo, el ratón de campo, las ratas cenicienta y común y los conejos. Recursos humanos. Aparte de los recursos naturales, la cultura también tiene su presencia. La ermita, las casas de aldea, que en su día estuvieron habitadas, el denominado Hospital de Carril, o los numerosos cruceros son la huella de la antropización de la isla. En la actualidad no existe ninguna actividad socioeconómica.